
Por Juan Martin González Cabañas* .Especial para elDIARIO de la Región
Finalizada su gira por la Europa Latina (Portugal, España, Francia, Italia), – entre los días 10 a 14 de mayo-, el balance de la “expedición” europea por parte del Presidente argentino Alberto Fernández parece ser satisfactorio. Es que de hecho, con afinidad cultural latina e ideológica como activos de por medio, se parece haber obtenido el respaldo simbólico y material buscado en el Viejo Continente. El principal asunto abordado por el Jefe de Estado argentino en esta gira europea fue la deuda externa de su país. Otros temas tratados (especialmente en Italia y El Vaticano) fueron la ecología, nuevos modelos de sociedad y nuevas formas de orientación ideológicas.
Es la segunda vez durante su reciente mandato (que no ha alcanzado los 2 años todavía) que Fernández se dirige hacia Europa.
Argentina es un país sudamericano e ibero-latino-americano, con afinidad cultural hacia Europa (especialmente España-Francia e Italia) que en la actualidad se encuentra en el marco de un contexto geopolítico de competencia estratégica multidimensional entre Estados Unidos y China, encontrándose geográficamente estando en la natural y tradicional zona de influencia del primero, pero teniendo fuertes vínculos económicos con la segunda.

LA DEUDA
La deuda externa es uno de los principales desafíos en la agenda pública del actual gobierno argentino, además de la gestión de la crisis de la pandemia (con su consecuente campaña de vacunación masiva), el control de la inflación y la reactivación económica general.
Al respecto de la deuda externa el “timing” parece ser favorable. El respaldo europeo es muy oportuno en un momento en que ya grandes jugadores globales como, Rusia, China y un sector de la clase dirigente norteamericana han manifestado su apoyo para que Argentina renegocie mejores condiciones con uno de sus principales acreedores : el Fondo Monetario Internacional.
El Gobierno argentino busca posponer los pagos por un préstamo de alrededor de 44.000 millones de dólares que adeuda al FMI, adquiridos por el Gobierno anterior de Mauricio Macri en 2018, además de solicitar la refinanciación del vencimiento de alrededor de 2.400 millones de dólares con el Club de París, entre capital e intereses, que expiran el próximo 30 de mayo. Luego de esa fecha, corren 60 días de período de gracia que, de incumplirse, significaría un nuevo ‘default’ o impago soberano, el próximo 1 de julio. Ese es el motivo de la urgencia del mandatario argentino por alcanzar un nuevo acuerdo.
Los próximos meses serán esenciales para convertir estas relaciones públicas, de respaldos discursivos, en acciones concretas por parte de los jugadores involucrados, y obtener logros concretos.
ESCENARIO
En el contexto de una Sudamérica conmocionada hace años por fenómenos sociales, crisis económicas y políticas, y ahora debido a la pandemia Covid-19, crisis sanitaria, Argentina en el caso de obtener mejores condiciones de acuerdo con los acreedores de su deuda externa, y por lo tanto con una economía “saneada” disponible, una población mayormente inmunizada, y siendo ya un polo de fabricación y distribución de vacunas contra el Covid, Argentina podría convertirse en un interlocutor válido de la región con otros actores globales para trazar una reconfiguración internacional pos-pandémica más estable.
Una solución sostenible de la deuda externa argentina no sería solo clave para el país, sino para todo su vecindario sudamericano.
Como observamos hay múltiples actores interesados en el desarrollo de los próximos procesos.
RACCONTO DE LA GIRA
La gira ibérica. Entre el 10 y 11 de mayo Alberto Fernández mantuvo encuentros oficiales con los Jefes de Estado y de gobierno de España y Portugal.
Portugal. La última gira de Alberto Fernández empezó en Portugal donde en conjunto con el premier Antonio Costa destacaron la buena sintonía entre ambos gobiernos. Costa confirmo el respaldo a Argentina en las negociaciones de su deuda exterior. Fernández resalto la necesidad de congelar las sobretasas que el FMI impone a Argentina y a aquellos países que transitan por situaciones similares, además otros posibles ejes de cooperación en la agenda luso-argentina: turismo, producción, cooperación triangular con África.
España. El 11 de mayo en declaración conjunta con el presidente argentino, el Jefe de Gobierno español Pedro Sánchez confirmo su apoyo a la Argentina en la renegociación de su deuda, destacando lo negativas que son las sobretasas del FMI para las perspectivas de una recuperación de la economía argentina, y comentó sobre la necesidad de mejores políticas de asistencia para los países de renta media de los organismos financieros internacionales, esta última iniciativa fue uno de los temas más resonantes de la última Cumbre Iberoamericana. Por ultimo Sánchez se refirió (destacando la sintonía con Argentina acerca de este asunto) a la necesidad de que las vacunas contra el Covid-19 sean consideradas un Bien Común Global. Alberto Fernández destaco que en junio el jefe de gobierno español realizará una visita a Argentina, donde se realizara un acuerdo de asociación estratégica, con el objetivo de reimpulsar la relación bilateral, se ha hablado de un próximo y fuerte volumen de inversiones españolas en Argentina que sería sellado con la visita de Sánchez a Argentina y la firma de ese acuerdo.
El presidente argentino fue también recibido por el rey de España.
Francia. El 12/05 en las declaraciones oficiales durante la recepción oficial a Alberto Fernández, el presidente francés Macron sostuvo que seguirá respaldando al gobierno argentino en las negociaciones por su deuda externa (especialmente antes el Club de Paris) así como las políticas ecológicas frente al cambio climático y destaco el rol de Argentina como mediador en la crisis venezolana.
Italia y el Vaticano. 13 y 14 de mayo: Alberto Fernández fue recibido por las máximas autoridades italianas: el presidente Sergio Mattarella, y el primer ministro, Mario Draghi, quienes se unieron a la lista de países en apoyar a Fernández en su renegociación. Draghi expreso el apoyo al en cuanto al pedido argentino frente al Fondo Monetario Internacional para que tenga en cuenta el contexto de pandemia y acceda a refinanciar la deuda que el país mantiene con ese organismo multilateral de crédito. Además en Roma tuvo encuentros con la directora del FMI, Kristalina Georgieva, donde la máxima funcionaria del organismo financiero exhibió un disonante tono positivo en relación al habitual sobre Argentina, además de un encuentro John Kerry, ex secretario de Estado y enviado especial para el cambio climático de los EEUU.
En el Vaticano también hubo una recepción por parte del Papa Francisco al primer mandatario argentino.
El 14 de mayo su gabinete participo en el destacado seminario “Soñando un mejor reinicio” organizado por la Pontificia Academia de Ciencias -que preside el obispo argentino Marcelo Sánchez Sorondo (nexo clave con el vaticano). El encuentro tuvo como destacados invitados, a John Kerry y la secretaria del Tesoro estadounidense Janet Yellen, al secretario alemán de finanzas Wolfgang Schmidt, a la y los economistas Joseph Stiglitz, Jeffrey Sachs.
*Politólogo – consultor y analista político internacional