
El presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel encabezarán una vez más actos separados el miércoles, cuando se cumpla un nuevo aniversario de la guerra de Malvinas.
De esta manera, sumarán un nuevo capítulo al enfrentamiento que atraviesa el Gobierno.
Al igual que el año pasado, el Presidente encabezará una actividad en el cenotafio de la Plaza San Martín, situada en el barrio porteño de Retiro, donde junto a sus funcionarios rendirá un homenaje a los excombatientes. En el lugar, se encuentran 25 placas con las identidades de los 649 soldados caídos, en donde se dejará una ofrenda floral.
El Ejecutivo no invitó a la titular del Senado al acto. Desde hace meses, la relación entre ambos políticos es meramente institucional, y uno de los pocos interlocutores de Villarruel con el Gobierno es el jefe de Gabinete, Guillermo Francos.
Por su parte, la vicepresidenta -hija de Eduardo Marcelo Villarruel, quien luchó en esa guerra- decidió aceptar la invitación de los excombatientes de Tierra del Fuego y viajar a una actividad que se realizará ese mismo día en Ushuaia. Allí será recibida por el gobernador local, Gustavo Melella.
En el entorno de Villarruel argumentaron que querían hacer «una actividad distinta». En este marco, tomaron distancia de Presidencia y remarcaron que la titular del Senado «hace décadas que los 2 de abril va al cenotafio de plaza San Martín». «Este año quería mover su presencia hacia el interior que tanta sangre invirtió en la gesta y estar lo más cerca de las islas posible», explicaron.