
“¿Quién las va a cagar a palos? Si saben comportarse nadie las va a cagar a palos”, había dicho la semana pasada el conductor radial en su matutino diario. “Si vienen por las iglesias, tendrán que atenerse a las consecuencias porque el pueblo va a salir a defender sus iglesias porque nadie quiere que se metan con su religión”, dijo avalando la posibilidad de una represión estatal y social durante el XXXII Encuentro Nacional de Mujeres que este año será en la provincia, específicamente, en la ciudad de Resistencia.
Estas declaraciones, a su vez, respondían a una entrevista que Julia Mengolini le realizó a Jorge Capitanich y en la que le pidió que “a policía no las cague a palos”. Con antecedentes de denuncia desde la misma Comisión Organizadora con respecto al accionar policial y al desinterés estatal con respecto a seguridad para el encuentro, algunas agrupaciones integrantes de la misma se con convocaron ayer por la mañana en la entrada de la radio.
Fue el colectivo Ni Una Menos (NUM) Resistencia que realizó la invitación formal bajo el título “Ante la Violencia machista, Escrache feminista”. Desde temprano en la vereda del medio, las referentes de NUM Cecilia Solá y Andrea Azetti, junto a Charo Alcire y mujeres del MCC (Mujeres Clasistas Combativas) exigían que el conductor saliera y diera la cara por sus dichos. Otros colectivos feministas más nuevos como “Manga de Histéricas” también se hicieron eco, y respaldaron la movida. Denunciaban, entre otras cosas, la incidencia del Gobierno en cuánto a pautas oficiales para el programa de Wacjman y su radio, la clara violencia mediática y simbólica que realizó con sus dichos y también cómo ese tipos de discursos generan más violencia hacia las participantes del encuentro y las mujeres en general.
SIN SALIR, LAS
DISCULPAS
En paralelo, el conductor respondía y se rectificaba en sus dichos al aire. “Que hagan el escrache con total libertad”, inició en su descargo y se victimizó por su salud, por familias y declaró que si quería podía no presentarse a trabajar. “Se malinterpreta lo que uno quiso decir”, dijo y puso la justificación de la madre, la hija, la nieta y las amigas, “yo defiendo a la mujer, si interpretaron mal, les pido disculpas”, atinó a decir, en una rectificación que volvió a poner la responsabilidad en las mujeres.