27/04/2018 LA PROVINCIA

Una torta con porciones desiguales

La Coalición por una Comunicación Democrática difundió un informe que desnuda las desigualdades en el reparto de los fondos destinados a publicidad de actividades de la Cámara de Diputados. Ausente cualquier criterio razonable para marcar las diferencias entre medios, la discrecionalidad impera y revela la urgente necesidad de una ley que genere equidad desde una mirada que evite condicionamientos respecto del manejo de la información y garantizar la principal fuente de recursos para el pago de salarios.

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Terminar con la discrecionalidad en el destino de los recursos para la publicidad de los actos de dependencias estatales es un tema que de tanto en tanto aparece en la palestra con esa frase de casete sacada de cualquier declaración de un futbolista pospartido: “Es una deuda de la política”.

El cimbronazo que significó para el Gobierno provincial la detención de exfuncionarios sospechados de lavado de activos y otros delitos con recursos que se estiman fueron tomados fondo fiduciario para la publicidad de actividades del Ejecutivo generó no solo la reapertura del debate acerca la urgencia de contar con una ley que sirve para la regulación de esta materia, sino también generar transparencia a partir de conocer lo que se destina y fundamentalmente si existen criterios para establecer las cifras.

De esto último se trata el informe difundido ayer por la Coalición por una Comunicación Democrática en Chaco, que analizó el caso de la Cámara de Diputados y las iniquidades imperantes que se observan para los que son sólo los medios gráficos.

Los datos proporcionados por la Contaduría General de la Provincia corresponden a lo distribuido durante 2017 a través de contrataciones directas por un monto cercano a los $3.973.530 para los cuatro diarios de tirada local, que se reparte en un 56% para Diario Norte, un 25% para Primera Línea, un 13 % para La Voz del Chaco y un 6% para elDIARIO de la Región.

En números implica para Diario Norte unos $185.000 mensuales; para Primera Línea, $83.627.50; para La Voz del Chaco, $42.500; y para elDIARIO de la Región unos $20.000, no existiendo argumento alguno que implique tamaña desproporción.

Si bien se reconoce a Norte como el gráfico de mayor tirada y al mismo tiempo es vox populi el peso que tienen los recursos estatales tienen el flujo de fondos de una organización, el reparto debería tener una perspectiva de equidad.

Los que hacemos este medio somos trabajadores y trabajadoras y no escapamos al contexto de crisis, pero lejos de la lógica empresarial, como tienen los otros medios gráficos en la que la única variable de ajuste son los trabajadores, cada crisis representa reinventarse y saber retroceder unos pasos sólo para tomar impulso.

Entonces, no se entiende cómo la Cámara de Diputados (los otros Poderes también) definen favorecer a empresarios por sobre una organización autogestionada. Empresarios que obtienen pingues ganancias en detrimento de trabajadores y cuando por alguna razón la marcha de los negocios no es la que creen conveniente, se conduce a la reducción de personal.

De los datos recabados, no existiendo una reglamentación publicada al respecto, se puede inferir que la pauta publicitaria para la prensa escrita no obedece a ningún criterio por tirada ni por cobertura territorial. Si bien Editorial Chaco S.A. es el diario local con mayor tirada certificada y con mayor cantidad de personal registrado, esto no alcanza a justificar por qué se queda con el 56% del total de la pauta publicitaria en este rubro. Diario Norte también posee un importante aporte publicitario privado, lo que se comprueba a poco de recorrer sus primeras páginas, por lo que entendemos que el gasto público no tendría que destinarse, en estas proporciones, a un medio que tendría otras formas de sostenimiento.

Para poder elaborar este análisis, utilizamos como fuente los datos de acceso público que se encuentran disponibles de la página web de la Contaduría General de la Provincia con respecto a las contrataciones directas del Poder Legislativo. Es de lamentar que no ocurra lo mismo con el Fideicomiso de Administración de Pauta Publicitaria (FAPPO) que gestiona las pautas publicitarias del Poder Ejecutivo que, según informó en la reciente interpelación el ministro de Hacienda, Cristian Ocampo, en 2017 habría destinado un monto global de $217.797.032,63, una cifra muy superior a los $16.660.797 que destinó el Poder Legislativo durante el mismo período.

Otro dato no menor es que, según los datos proporcionados por Fiduciaria del Norte S.A., el FAPPO pagó $19.774.059,34 en otros conceptos que no son específicamente los de “servicios de pauta publicitaria”, superando sólo en este rubro poco claro lo invertido durante todo el año por el Parlamento chaqueño.

Por otro lado, el importe que corresponde a Amplitud S.A. (Primera Línea) es equivalente a los montos destinados a otros dos diarios: El Túnel S.A. (La Voz del Chaco) y la cooperativa La Prensa Ltda. (que edita elDIARIO de la Región). No surge a primera vista cuál sería la justificación de tamaña desproporción.

Otra cuestión que sumamos a estos tratos inequitativos es el flujo de estos fondos. Así, surge que la periodicidad de estos pagos es irregular, mediando, en algunos casos, hasta dos meses sin efectuarse ninguno, por ejemplo en el caso de elDIARIO de la Región, aun siendo un monto muy inferior al que perciben los demás medios gráficos. Esto es vital para esta empresa recuperada, ya que tiene que afrontar costos fijos, siendo imposible planificar la mejora del producto ante la incertidumbre del cobro.

Si se compara con los otros medios, la irregularidad se mantiene, pero la demora para el pago efectivo es de apenas un mes, exceptuando a La Voz del Chaco, que el último trimestre de 2017 sólo cobró una factura de 50.000 pesos. De todos modos, los tres medios gráficos cobran montos muy superiores a El Diario de la Región. Así, esto puede tomarse como una especie de castigo hacia la cooperativa: no sólo se paga poco, sino que también se paga mal.

De lo observado, no se puede extraer ningún criterio objetivo de distribución de la pauta publicitaria del Poder Legislativo. Y de la falta de regularidad en los pagos, se aprecia la absoluta discrecionalidad en el manejo.

EDICIÓN IMPRESA