10/02/2018 LA PROVINCIA

Supermercadistas piden más controles para apuntalar ventas

Reclaman un intervencionismo estatal para generar mejores condiciones de competividad como un cambio en el rumbo económico que impacta de lleno en el consumo minoristas. Ponen la lupa en mayoristas, que ganaron terreno al tiempo que supermercados perdían clientes.

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El aumento en el costo de vida impacta de lleno en la economía familiar y el consumo minorista, con decisiones que van dejar de adquirir primeras marcas, cambiar los hábitos de compra o la directa de dejar de consumir.

Si bien el último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) revela que las ventas disminuyeron en enero último un uno por ciento en términos interanuales, en Chaco la situación es más compleja y hace tiempo recurrente según sus protagonistas.
 

Para el vicepresidente de la Asociación de Supermercadistas, Miguel Simons, el combo de aumento en la cotización del dólar, la suba de las tarifas de los servicios públicos y el combustible generan un combo que no solo genera inestabilidad sino que atenta contra la actividad, porque ante un consumo retraído, el precio no puede seguir el ritmo de los costos porque las ventas serían aún más bajas.

Si bien el cuadro es complejo y tienen su origen en decisiones de política económica, el dirigente entiende que no es menor la ausencia de controles a quienes controlan la producción y distribución de alimentos, a los que apunta como formadores de precios.

“Por ejemplo, muy poca gente sabe que bajó el peso del IVA en el cerdo y en la carne de vaca, pero a nosotros nos siguen facturando con la misma alícuota y naturalmente el precio en la góndola no va a disminuir”, explicó.

En lo que hace a las fluctuaciones de la divisa estadounidense, señaló que para supermercadistas más allá de algunos productos que están dolorizados, les llega a partir del consumo en grandes cantidades de todo lo que sean bolsas y envases descartables, cuyo precio está atado al dólar.

Además, se refirió a lo que entiende que los perjudica, que es la actividad de supermercados mayoristas.

“Los mayoristas son los que más nos están afectando, antes concurrían solo comerciantes, y ahora la gran afluencia tiene que ver con el consumo familiar”, indicó asintiendo que la situación se explica en gran parte por una cuestión que el asalariado busca opciones para hacer rendir el haber.

 

Como conclusión, instó a legislar sobre la venta mayoristas, poniendo un coto a lo que es la venta minorista en estos espacios.

  “Para poder competir y no perder clientes estamos perdiendo mucha rentabilidad, hay un costo salarial muy alto, y muchas de las pymes subsisten porque quienes son familias las que trabajan”, finalizó. 

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