13/01/2018 DERECHOS HUMANOS

Se cumplieron tres semanas y Sebastiani sigue prófugo

Sin avances, con pocos rastros y escaso accionar oficial, el empresario condenado por violencia de género sigue sin aparecer. Lleva 22 días fuera de la ley, desde el momento en el que se leyó la sentencia donde se lo juzgaba a cincos años de prisión efectiva. Su víctima, Eliana Tapia, parece ser la única que no olvida y mantiene el grito por justicia real.

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Ayer, se cumplieron tres semanas exactas de la sentencia al empresario Ireneo Raúl Sebastiani. Con una búsqueda casi nula, el último movimiento público de la Policía y la Justicia fue lanzar el pedido de captura internacional, a través de Interpol.

Hoy, se cumplen 21 días de la fuga del empresario Raúl Sebastiani, condenado a cinco años de prisión por violencia de género contra su expareja Eliana Tapia.

La sentencia judicial fue sólo un suspiro de esperanza para una incansable Eliana Tapia, quien ese día aseguraba: “Se hizo justicia, lo demás es responsabilidad de Raúl”. Hasta ese momento era más que sospechosa la ausencia del gerente automotor en los tribunales de la San Martín, pero no se esperaba que la fuga se daría en el silencio de la impunidad.

Desde ese viernes de diciembre, cuando Sebastiani fue condenado a cinco años de prisión efectiva, pasaron 22 días. El juez Víctor del Río tuvo un desempeño loable en la apertura del juicio que cambiaría la sentencia de la jueza Lidia Lezcano de Urturi. Los sucesos que siguieron a la condena, no estuvieron a la altura. La misma Tapia declaró que junto a su abogado habían advertido sobre la posible fuga de Sebastiani, sospecha que no se tuvo en cuenta. Los allanamientos hechos a su domicilio legal en el centro de Resistencia y al comercio donde trabaja tampoco arrojaron ni resultados ni pistas.

“Cuando será el día que llegue a mi casa sin miedo. Cuando será el día en el que la Policía tenga que dejar de cuidarme. Cuando será el día que lo encuentren a Raúl Sebastiani”, publicó días atrás Tapia en su cuenta personal. Y con ella, se ejemplifica una parte del calvario que debe soportar cada víctima de violencia machista con sus agresores sueltos.

Como lo había enunciado su abogado durante el juicio en diciembre, con Eliana se representan a todas las mujeres que padecen las mismas violencias en la provincia. Una afirmación que se volvió a confirmar con esta incertidumbre e impunidad, esta vez para mal.

Al condenado se lo vio por última vez el viernes antes de la lectura de la sentencia en la concesionaria donde trabajaba, según trascendidos. De allí, habría llegado en su auto y salido en otro hacia un destino desconocido. Pero tampoco se había notificado el día anterior que debía comparecer el día siguiente, el 22 de diciembre. No estaba cuando llegó la citación a su departamento en el edificio Juan Pablo, ubicado sobre la Paraguay.

 

EL FALLO

 

El juez Víctor del Río sentenció ese día a “Ireneo Raúl Sebastiani, en su carácter de autor penalmente responsable de los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada por ser cometida con violencia; lesiones leves agravadas por ser cometidas contra quien mantenía una relación de pareja, con ensañamiento y por ser contra una mujer, mediando violencia de género, con amenazas con armas todo ello en concurso ideal, y en concurso real con tenencia de arma de fuego de guerra sin la debida autorización legal, (...), la pena de cinco años de prisión efectiva, accesorias legales (artículo 12 del Código Penal) y el pago de las costas procesales correspondientes (artículo 514 del Código Procesal Penal); en cumplimiento de lo dispuesto por el Superior Tribunal de Justicia, en sentencia 137, de fecha 30/08/2017, en sus puntos I y II”. Además disponía “la prisión preventiva”. Prisión que aún no llega. 

EDICIÓN IMPRESA