10/02/2018 EL PAÍS

Represión y heridos en un ingenio salteño

Efectivos de Infantería actuaron con saña contra obreros que reclamaban en El Tabacal la reincorporación de 180 despedidos, que representan el 10 % de la planta. Hubo al menos siete heridos.

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El conflicto del ingenio El Tabacal en Salta, iniciado hace dos meses, derivó ayer en la represión de efectivos de Infantería contra los trabajadores que cortaban la ruta 50 en el acceso a Orán, entre los que hubo cuatro heridos. La CTA Autónoma denunció que la Policía, que durante los hechos ocurridos en la localidad de Hipólito Yrigoyen se llevó detenidas a siete personas, disparó con balas de plomo.

Los trabajadores salieron a la ruta para protestar por 180 despidos, con lo que se agrava un contexto de flexibilización y bajos sueldos. Tras la represión, unas 1.000 personas se congregaron en el centro de Orán para repudiar el accionar policial.

Mirna Ríos, esposa de uno de los trabajadores, contó que “no les importó que hubiera chicos”, y que entraron a su casa para llevarse a su marido, y que también se llevaron a su hijo mayor “que tiene una discapacidad”. Cerca de las 19, los detenidos fueron liberados.

El conflicto se suma a los que viven otros ingenios de Salta y Jujuy en las últimas semanas. La Federación Azucarera Regional convocó a un paro de protesta para el 15, que prologará la gran movilización prevista para el 19 de ayer, que recorrerá ingenios en conflicto, como San Isidro, Ledesma y La Esperanza, además de El Tabacal.

La empresa perteneció a una de las familias tradicionales de Salta, los Patrón Costas, que vendieron El Tabacal a una empresa de capitales norteamericanos, la Seabord Corporation, a fines de los 90. Los despidos abarcan a un diez por ciento del total de la planta.

ESCENARIO DE LUCHA

Los secretarios generales azucareros y la CTA Autónoma desecharon por ahora un congreso de delegados de base que había sido votado. En su lugar habrá un plenario intergremial el 16, en los días previos a la caravana que tendrá por consigna “Ni un despido más, ni un trabajador menos”.

Los permanentes gestos conciliatorios de las direcciones sindicales han resultado en un agravamiento de la ofensiva patronal.

En el caso de San Isidro el gremio aceptó de entrada una infructuosa mediación del gobierno provincial y una conciliación en el marco del procedimiento preventivo de crisis presentado por la empresa. La patronal paga los salarios de los casi 800 obreros despedidos pero manteniendo cerrado el Ingenio mientras duren las negociaciones. En La Esperanza, 70 de los más de 300 despedidos siguen reivindicando su reincorporación. En Ledesma sólo hubo una movilización impulsada por los obreros despedidos y delegados en el pueblo de EL Talar y la patronal ha logrado sumar al sindicato a una mesa de negociación para la “reducción de costos” (retiros voluntarios, productividad, etcétera), dando por irreversibles los 31 despidos ya realizados. Por último, en La Mendieta la patronal amenaza con despidos ante cualquier reclamo obrero. (Fuente: Página 12)

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