22/08/2018 EL PAÍS

Represión contra los trabajadores de Río Santiago

La Policía de la provincia de Buenos Aires reprimió una masiva manifestación en el centro de La Plata contra el eventual cierre del astillero. Fue a pocas cuadras de donde los organismos de derechos humanos despedían a una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo, Chicha Mariani. Hay varios detenidos.

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Agentes de la Policía bonaerense reprimieron con gases lacrimógenos, agua y balas de goma a los trabajadores del astillero Río Santiago, que se movilizaron hacia La Plata para denunciar la parálisis de la empresa durante la tarde de ayer. Los trabajadores se concentraron desde las 8 en la puerta del complejo y desde allí marcharon hacia la capital de la provincia de Buenos Aires para hacerle llegar su “mensaje de resistencia” a la gobernadora, María Eugenia Vidal. 

"Estábamos manifestándonos pacíficamente y empezaron a reprimirnos, primero con agua y después con balas de goma", denunció Francisco Banegas, secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) Ensenada. Banegas advirtió que la crisis que vive el astillero es parte de “un plan” porque el mismo presidente, Mauricio Macri, “dijo que había que dinamitarlo”. “Estamos preocupados porque este ajuste en las empresas del Estado sólo pasa con represión”, insistió al explicar que la gobernadora y el titular del astillero, Daniel Capdevila, los "obligan a estar en las calles reclamando nuestras conquistas de 25 y 30 años".

“Macri, no rompas las pelotas que el astillero es nuestro, se mira y no se toca”, gritaban los trabajadores en medio de la represión, que comenzó frente a la Casa de Gobierno provincial y luego se trasladó a los alrededores. Roberto Cipriano García, integrante de la Comisión Provincial por la Memoria, confirmó que la Policía detuvo al menos a cinco trabajadores, entre los que se encuentran Denis Bilardo, Luis Romano, Leonardo Nievas, Mauro Dubini y Gustavo Villa, acusados de "resistencia a la autoridad y daños calificados" por haber roto supuestamente tres patrulleros.

Todo comenzó ante la falta de respuesta del Ministerio de Economía provincial, que se negó a recibir a los trabajadores en conflicto a pesar de que la reunión estaba acordada previamente. “No nos atendieron ni nos dieron ninguna respuesta y decidimos trasladarnos a la Casa de Gobierno; estábamos esperando en el portón de entrada cuando avanzó la Policía desde un costado y nos desalojó". "Estamos acá después de haber recibido montaña de gases, perdigones de goma y de plomo", agregó García.

El bloque de diputadas y diputados del FpV repudió la actuación de la fuerza de seguridad y envió su solidaridad “con los trabajadores del astillero, que reclaman su estabilidad laboral y fueron brutalmente reprimidos por el Gobierno de María Eugenia Vidal”. “Hace mucho tiempo que no veíamos una represión con la virulencia de la llevada a cabo hoy en La Plata, por orden de la gobernadora. Es demencial responder de esta manera al temor de los trabajadores a perder su fuente laboral”, destacaron en un texto que se titula El gobierno dialoga con palos, gases y balas.

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