13/03/2018 EL PAÍS

Por primera vez una dirigente mapuche, llega al Congreso de Chile

“¡Se siente, se siente, Emilia está presente!”, repetían al son de tambores y trompetas mapuche. Eran 180 personas de distintas comunidades de los alrededores de Osorno, la gran mayoría mujeres. Dentro del Congreso, la flamante diputada recibía la ovación más impactante de la jornada, cuando se levantó a emitir su voto para la presidencia de la Cámara Baja. Emilia Nuyado es la primera dirigenta mapuche que llega a ser diputada en la historia de Chile

img

Emilia Nuyado es la primera dirigenta mapuche que llega a ser diputada en la historia de Chile. Luego de asumir su cargo, se reunió con un centenar de mujeres mapuche que viajaron toda la noche para abrazarla en medio de cultrunes, hojas de canelo y trapelacuchas. La emocionante celebración de este hito histórico, retoma la lucha política institucional del pueblo mapuche después de 45 años y que se mantuvo al margen del mediático cambio de mando.

Una estampida de hojas de canelo, cultrunes, trutrucas y trapelacuchas corrió al encuentro de Emilia Nuyado Anchapicún (49), quien se asomaba, a paso cansado, por el otro extremo de una calle desierta de Valparaíso, cercada por vallas papales. En medio de agudos aullidos, el tumulto rodeó a la mujer y la bañó en abrazos.

Es la primera dirigenta indígena que entra al Congreso en toda la historia de Chile. Antes de ella hubo ocho diputados hombres que pertenecían a la dirigencia social de su pueblo y que legislaron en distintos periodos entre 1924 y 1973. El último en ser electo fue Rosendo Huenuman, quien no alcanzó a ejercer su cargo por la interrupción del Golpe, que truncó todo un proceso de lucha política institucional. De vuelta a la democracia, entraron Francisco Huenchumilla (DC) y René Alinco (PPD), ambos de ascendencia indígena, pero ninguno ligado al movimiento social. Lo mismo ocurre con Aracely Leuquén (RN), diputada recién electa.

Por eso la elección de Emilia Nuyado es un hito histórico que pretende retomar un proceso que su pueblo inició hace décadas y que fue extirpado hace 45 años. Este domingo los pies indígenas volvieron a pisar el Congreso. Y por primera vez en la historia esos pies son de una mujer.

Es mapuche-huilliche, oriunda de la comunidad de Huacahuincul, a 30 kilómetros de Osorno. Cuando era chica caminaba descalza casi 4 kilómetros para ir a la escuela, un privilegio al que pudo acceder gracias al sueldo que ganaba su hermana mayor trabajando como empleada puertas adentro, que entregaba completo a la madre para mantener a la familia. Cuando no estaba en el colegio, Emilia trabajaba para ayudar a la familia: tejía y vendía porotos en la feria con su padre. Fue él quien la incentivó a entrar en la política. El año 2000, poco antes de morir y justo después de que el Partido Socialista le ofreciera a Emilia ir como candidata a concejala por la comuna de San Pablo, soñó que su hija ganaba.

Y así fue, después de formar dos comités rurales de mujeres, fue concejala durante cuatro periodos y el año 2002 fue electa como consejera nacional de la Coorporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi), lugar que mantuvo durante tres periodos. Para ambos cargos fue electa con la primera mayoría. Y en 2017 se candidateó como diputada, escaño que ganó con cerca de 8 mil votos al ser arrastrada por su compañero de lista, Fidel Espinoza (PS). Hoy representa en la Cámara baja al distrito 25, que incluye las comunas de Osorno, San Juan de la Costa, San Pablo, Puyehue, Río Negro, Purranque, Puerto Octay, Fresia, Frutillar, Llanquihue, Puerto Varas y Los Muermos.

Fuente:  Nodal

EDICIÓN IMPRESA