09/06/2018 DERECHOS HUMANOS
FRENTE DE MUJERES DEL CAMPO NACIONAL Y POPULAR

“Para legalizar, hay que sacar al aborto del closet”

Integrantes nacionales y locales del área de género del Instituto Patria hicieron una charla debate en el marco de la pronta votación en la Legislatura por el proyecto de legalización del aborto. Remarcaron el proyecto como parte de una política pública del Estado y como un derecho de las personas gestantes sobre la soberanía de sus cuerpos.

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Ayer, se realizó en la Casa por la Memoria provincial una jornada de debate sobre el acceso a la salud de las mujeres. Esta actividad se dio en el marco de la pronta votación en la Legislatura Nacional del proyecto para despenalizar y legalizar el aborto en la Argentina.

La misma estuvo organizada por el Frente de Mujeres del Campo Nacional y Popular junto al instituto Patria. Sus principales disertantes fueron Amanda Alma, periodista y presidente de Manifiesta - Cooperativa de Comunicación Feminista; Luli Sánchez, abogada integrante de Lesbianas y Feministas por la descriminalización del aborto; la militante Fermina Notagai y las participantes locales del debate sobre el proyecto de la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) en el Congreso Nacional: “Tere” Cubells, Carolina Centeno y Liliana Ensisa.

elDIARIO de la Región estuvo presente en la jornada y recolectó los argumentos más destacados de las visitantes. Luli Sánchez, de Lesbianas y Feministas por la descriminalización del aborto fue la primera en hablar. Este colectivo es además quien publicó el libro de circulación libre “Cómo hacerse un aborto con pastillas” que ya tiene dos ediciones casi agotadas. Además Sánchez en particular en la abogada querellante en el histórico juico por el travesticidio de Diana Sacayán.

“Nada bueno puede hacerse sin alegría”, resaltó Sánchez, y contó que durante los años que se militó fuerte por la legalización del aborto, siempre se insistió con “el drama” y con hacer campaña para “evitar que no nos pasen sólo algunas cosas horribles”. Su colectivo, explicó, hasta hoy lo que busca es sumar otras perspectivas para relatar el aborto.

Además de la publicación, el grupo Lesbianas y Feministas por la descriminalización del aborto tenía una línea gratuita y anónima de información que llegó a recibir cinco mil llamadas por año. Adentrándose en la mirada política, y particular desde el Instituto Patria y el peronismo, Sánchez contó que en el 2009 se pensaba que “las mujeres peronistas nunca iban a estar a favor del aborto”, y desde allí empezó su activismo.

“Para legalizar, hay que sacar al aborto del clóset”, afirmó. Hasta ese momento se pensaba que tener un “discurso divergente” con respecto al aborto iba a jugar en contra, sin embargo al momento de militar eso no ocurrió. “Pensábamos que si eran los y las legisladoras las que votaban, era necesario romper esa hegemonía y que cada partido tuviera su proyecto”. El primero en presentar fue el espacio del Nuevo Encuentro, hoy casi todos los frentes partidarios tienen un proyecto de legalización presentado.

“Se debía trabajar en una masa crítica” dentro de los mismos espacios peronistas y kirchneristas, advirtió. En este sentido, lanzó un dato curioso: en el proyecto acordado en las comisiones no se menciona al misoprostol (el más popular y accesible de los fármacos para abortar de forma segura) como método. Según Sánchez, para el PRO “el misoprostol es kirchnerista”, porque fueron mujeres feministas de estos frentes quienes militaron su libre difusión durante las gestiones anteriores.

También destacó que Cambiemos quiere que se vea la legalización del aborto como una política focalizada porque para ellos fue “oportunismo político y querrán capitalizar” sea cual sea la votación: si es positiva, se adjudicarán el logro y la mirada empresarial de la salud y si es negativa, la derrota será del movimiento feminista.

Por su parte, Amanda Alma, periodista y presidente de Manifiesta - Cooperativa de Comunicación Feminista, expresó que la mayoría de las firmas y los votos a favor en las comisiones legislativas vienen del peronismo. A la mirada de Cambiemos, agregó que buscan “plantear el debate” sin sentar postura y “siempre seguir ganando con el negocio que venga luego”. Por eso, las compañeras defendieron la aplicación del programa de salud obligatorio y público “con uñas y dientes”, señaló.

En detrimento de la mirada oficial que busca quitar el foco del debate público, la apropiación de las calles hay que poner la problemática “en contexto”, explicó, Es decir, desde el ajuste, los despidos y el techo de las paritarias, dónde el precio del Misoprostol subió un 400 % en dos años.

A modo de interpelación dentro de los partidos, dijo que es necesario hacerles ver a los compañeros que quienes están en contra del proyecto son los mismos que desde las dictaduras llevaban a cabo las “políticas de clandestinidad”.

 

“EVITA TORTILLERA” Y

EL PERONISMO LÉSBICO

 

Sánchez también habló del concepto de “peronismo lésbico”, que no pasa por la elección de la orientación sexual de sus referentes (reivindicando como la principal a Cristina Fernández de Kirchner, y otras expresidentas de la “Patria Grande”) sino por una “impronta política de amor hacia las mujeres” y que se veía reflejado en políticas públicas concretas.

En un pasaje de distintas afiches que unían el activismo lésbico con la militancia peronista, resaltó el quiebre de la “Evita Tortillera”, que interpeló directamente a los “machirulos” del propio partido, “que siempre quisieron apropiarse de la imagen de una Evita conservadora” y a las compañeras feministas que reivindicaban la imagen de Frida Khalo pero nunca de Eva Duarte de Perón (por eso el agregado de los típicos bigotes).  

Alma por su parte, destacó que el empoderamiento de las mujeres que hizo Eva Duarte de Perón de forma interna en el peronismo “es su mayor legado”. Y que el camino es seguir fortaleciendo eso dentro de las organizaciones. 

Según Sánchez, para el PRO “el misoprostol es kirchnerista”, porque fueron mujeres feministas de estos frentes quienes militaron su libre difusión.

 

"Teñir de verde y violeta

todo el sistema de salud”

 

Otras de las participantes fue la médica Carolina Centeno. Ella destacó que más de que se apruebe el proyecto IVE, hay que tener en cuenta que el gobierno de Cambiemos tiene “un modelo privatista de la salud”. Dijo que cuando se argumenta en contra diciendo que son pocas las mujeres muertas por abortos clandestinos (43 mujeres por año), se debe resaltar que cada una de esas muertes están plagadas de “injusticia y evitabilidad, y por eso es una problemática de salud pública”. Sumando a lo dicho por la demás disertantes, manifestó que con las políticas anteriores en pos de la salud de las mujeres se puede ver un mejoramiento en cifras, sin necesidad de comparar con otros países.

“Ni una muerte deberíamos tener por causa de materna”, denunció, ya que existen políticas nacionales e internacionales para proteger a las mujeres en su salud reproductiva. “Todas las muertes son evitables”, reforzó.  

También advirtió sobre la peligrosidad del “marco de las causales” del proyecto consensuado, ya que el aborto va a seguir siendo penalizado cuando esté por fuera de esas casuales y haya pasado las 14 semanas de gestación. “El profesionales de la salud es quien tiene que interpretar, por lo tanto es juez y parte” sobre las personas gestantes, y esa hegemonía va a seguir “empujándolas a la clandestinidad”. “Por eso la verdadera conquista será cuando podamos teñir de verde y violeta todo el sistema de salud”, concluyó.

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