18/10/2017 INFORMACIÓN GENERAL
CAMPAÑA NACIONAL

Mujeres abolicionistas: “La prostitución no puede ser considerada un trabajo”

Elena Moncada es una de las referentes de la Asociación de Mujeres Argentinas por los Derechos Humanos y de la campaña abolicionista. En el marco del XXXII Encuentro Nacional de Mujeres, encabezó la presentación de su libro “Yo elijo contar mi historia”. E hicieron lo propio sus pares de la campaña, con una edición bien colectiva: “Prostitución y trata; herramientas de lucha abolicionista”.

img Integrantes de la Asociación de Mujeres Argentinas por los Derechos Humanos.

Elena Moncada, santafesina, vivió 18 años en contexto de prostitución hasta que se vinculó a AMADH Capital. En el marco del XXXII Encuentro Nacional de Mujeres, presentó su libro “Yo elijo contar mi historia”. A Sala llena, en la Facultad de Humanidades de la UNNE, la mujer afirmó: “No me considero una víctima, me considero una sobreviviente. Hoy, puedo cuidar a mis nietas, no sé cuándo pasa, pero en algún momento te das cuenta. Hoy soy abolicionista y feminista. Pero son construcciones, como todas, que se van haciendo de a poco”.

En diálogo más directo con el elDIARIO de la Región, celebró el poder participar de esta convocatoria en Chaco. Con la misma firmeza con la que lo planteó en la charla, aseguró que “la prostitución no puede ser nunca un trabajo. La idea es seguir concientizándonos entre todas para no seguir con esto. Y, justamente, este año acá en Chaco se han garantizado mesas de trabajo sexual que venimos repudiando hace muchísimos años”, rechazó la activista. Y manifestó en ese marco: “Siempre me hago esta pregunta: ¿por qué se habla siempre de violencia de género y no de prostitución? La prostitución atraviesa todas las violencias de género que nos podamos imaginar. Entonces, como mujeres, no podemos aceptar que esto sea. Como mujeres tenemos que pensar en nuestras hijas, en nuestras nietas. Porque entonces no las mandemos a la escuela a estudiar, pongámoslas en una esquina. Claramente, las chicas jóvenes pueden decir “yo quiero trabajar de esto”, pero la verdad que las pararía media hora en una esquina y se van a dar cuenta de que el que para no es ni una persona limpia, ni consciente de lo que hace. Te paga y te transforma en objeto”, acentuó y fustigó: “Vienen por nuestras niñas y no estamos haciendo nada”.

Moncada, además de integrar AMADH, es parte de una ONG en su ciudad natal, abocada en la prevención y sobre todo en la fuerte resistencia para que “no se considere jamás un trabajo a esto. Lo único que se logra es seguir dándole de comer a un comisario, a un subcomisario, al juez, al fiscal, al taxista; todos viven de nuestros cuerpos”. Y esa es también la idea del libro, un relato crudo de su propia historia para concientizar “sobre el avance de la prostitución como trabajo sexual”. “Que se de en el marco de un Encuentro es muy triste, no vinimos a pelear pero sí a defender lo que corresponde”.

“El libro cuenta mi historia, la de una mujer de 18 años en situación de prostitución, parada en una esquina, usando drogas para anestesiar el cuerpo, dormirlo para que no piense y saber que sólo sos una máquina de números y vos un objeto sexual”, relató Moncada.

 

CAMPAÑA ABOLICIONISTA

Tras la presentación de su libro, Moncada dio espacio a sus compañeras de lucha, todas integrantes de la Campaña Abolicionista. Adriana García ofició de moderadora y presentó en primer término a Carmen Capdevila, de Neuquén, quien leyó el documento bandera de la posición de este grupo de mujeres que hace varios años busca abolir la prostitución en la Argentina.

“¿De qué trabajo hablan?”, cuestionó y reparó en que legalizar la prostitución, regularla como un trabajo formal, sería también “legalizar el sistema de explotación capitalista y patriarcal”.

“Cuando dicen que es la profesión más vieja del mundo se equivocan; la prostitución es el privilegio más antiguo de los varones a violentar el cuerpo de las mujeres”, acentuó.

Luciana Guerra, docente lesbiana, feminista social y parte de la Campaña presentó el libro, “que sale de nuestros cuerpos”. “Desde nuestra experiencia, decimos que la prostitución no es un trabajo”. Acentuó que la trata de personas compite con los más altos delitos como el narcotráfico, el lavado de drogas y de armas. “Nos quieren hacer creer que la prostitución es una cosa autónoma, cuando en realidad es el rostro más violento del patriarcado sobre nuestros cuerpos”.

Continuó Graciela Cayante, referente y socia fundadora de la AMADH. “Han pasado 22 años de lucha y hemos logrado esto”, dijo en relación a la tarea social, de rescate y de campaña preventiva que llevan adelante en escuelas, barrios, asociaciones y todo espacio abierto a escuchar lo que tienen para decir. “No estamos dispuestas a dar un solo paso atrás”, acentuó, también en relación a la otra vertiente que busca darle un marco legal a la prostitución en la Argentina.

Explicó que la posición tomada es irreversible, no es ir en contra de quienes intentan reglamentar la prostitución de los cuerpos, pero sí del uso de los cuerpos como mercancías, como objetos del patriarcado.

Pidió acompañamiento en la lucha para ampliar las políticas públicas. “Cada vez son mujeres más jóvenes las que se acercan a la organización. Y estamos hablando de que no hay reparación para las sobrevivientes. Hay resoluciones, hay ampliaciones de programas sociales, no es que una no tenga una contención económica que incluso a muchas les ayuda a estudiar cuando salen, pero no alcanza”, planteó la activista que reiteró el pedido para ir por políticas que realmente contengan a las “sobrevivientes” para contrarrestar el regreso a la calle.

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