06/09/2018 DERECHOS HUMANOS

La familia de Ismael espera avances en la causa

Sin detenidos todavía, serán recibidos nuevamente por el fiscal Soto, según comentó el abogado de la familia a este matutino. Ayer, fue inhumado el niño de 13 años. “Antes de hablar de Ismael, tendrían que haberlo conocido. Les juro que va a ser insoportable no tenerlo nunca más a mi lado”, escribió su hermano en las redes sociales.

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Ayer, se realizó el sepelio Ismael Ramírez, el joven que fue asesinado de un disparo en el pecho el lunes durante los hechos de violencia que se produjeron en el supermercado El Impulso”, ubicado en el Barrio Obrero de Sáenz Peña. También, fueron liberadas las personas que habían sido detenidas, si bien fue procesada una mujer con la acusación de haber instigado la protesta.

Con todo, todavía no hay detenidos por el asesinato. Otra novedad reside en las denuncias de integrantes de las comunidades originarias, que manifestaron que el dueño del supermercado les habría retenido contra su voluntad las tarjetas alimentarias, con el propósito de remarcarles el precio y que ese fue el desencadenante de la violencia y no un intento de saqueo. Asimismo, circula una versión que alude a la presencia de un exagente Federal que portaba un arma de 9 milímetros frente a un negocio de su propiedad aledaño al comercio, lo cual se espera dilucidar.

La familia del niño espera ser recibida esta tarde por el fiscal Marcelo Soto, avanzar en la investigación e incorporar al proceso el testimonio de un hermano del joven que lo acompañaba en el momento de los hechos.

 

ISMAEL

el DIARIO de La Región se comunicó con el abogado de la familia, Mario Piccoli, quien señaló que esperan que los aportes de este joven  puedan facilitar indicios respecto de cómo ocurrieron los hechos. El abogado planteó, como ya lo hizo la familia, e incluso una docente de Ismael, que el niño pasaba por el lugar y quedó envuelto en la violencia y el fatal desenlace, pero que no formó parte ni de la protesta ni de ningún movimiento social.

Desencajada por el dolor, la madre del niño fue entrevistada por el canal 26 y manifestó “el que le hizo esto a mi hijo quiero que lo pague”, y recordó que su hijo "jugaba al básquet" y que también "ayudaba a la gente del comedor del barrio Matadero".

El medio cooperativo La Garganta Poderosa publicó en su sitio de Facebook una carta del hermano de Ismael, en la que este cuenta; “Antes de hablar de Ismael, tendrían que haberlo conocido. Varios años vivimos en Santa Fe y de ahí nació su mayor pasión: Rosario Central. En casa siempre ayudaba y nos hacía divertir con su ingenio (...) Les juro que va a ser insoportable no tenerlo nunca más a mi lado. El lunes por la noche, fuimos a buscar a mi mamá que había ido a visitar a unos conocidos. De casualidad pasábamos frente al supermercado cuando de repente escuché un tiro. Miré al costado y mi hermano ya estaba tirado. Le hablé y le hablé, pero no me respondía. Los vecinos llamaron a la ambulancia en vano porque la Policía no dejó que pasara. Al llegar al hospital no lo pudieron salvar”.

Sobre la cuestión de las tarjetas, Piccoli indicó a este matutino que en efecto, desde las comunidades afirmaron que Orlando Proselek, el dueño del supermercado, rehusó entregar las tarjetas alimentarias. El abogado comentó que se trata de una práctica regular en varias localidades de la provincia, lo cual de darse por comprobado implicaría un evidente caso de extorsión o estafa.

Además, precisó que se espera para esta tarde una reunión de varios dirigentes de comunidades de la zona para organizar el reclamo de justicia y mejores condiciones de vida. Sobre esto último, comentó que desde hace un par de años el hambre viene golpeando con fuerza, lo cual se agrava por la carestía de vida producto de las actuales medidas económicas así como por el ajuste en programas de vacunación y escolaridad en las comunidades.

 

EL HAMBRE

En ese sentido, viene a cuento destacar lo que relató a este matutino una persona que pidió no ser identificada por temor a represalias sobre la difícil situación económica que atraviesan los sectores campesinos, comunidades originarias y más vulnerables. “No tienen idea de cómo funciona el hambre”, señaló este referente de un movimiento piquetero de una localidad aledaña a la ciudad termal.

Además, comentó el caso de familias de barrios periféricos que viven su semana a base de mates, personas que están sin trabajo (las conocidas “changas” y otros ingresos informales) hace más de tres meses, niños y niñas que no llegan ni a una comida por día. “Cuando esto llegue afuera, va a estallar, “están desbordados. Si tienen que dejar un muerto, lo van hacer y no lo vamos a poder manejar” advirtió.  

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