06/02/2018 EL PAÍS

La crecida del Pilcomayo es una catástrofe en el noroeste de Salta

El secretario de Defensa Civil, Néstor Ruiz de los Llanos, informó el domingo que ascienden a 7.500 las personas desplazadas en parajes de Santa Victoria Este, de los cuales cerca de 3.000 permanecen evacuados en centros especialmente montados en Tartagal, Aguaray y Mosconi.

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Unas 3.000 personas permanecen evacuadas y ascienden a 8.500 los pobladores seriamente afectados en Santa Victoria Este, en el noreste de Salta, aislado por el corte de la ruta provincial 54 y que desde hace días sufre las consecuencias del desborde del río Pilcomayo.

El secretario de Defensa Civil, Néstor Ruiz de los Llanos, informó el domingo que ascienden a 7.500 las personas desplazadas en parajes de Santa Victoria Este, de los cuales cerca de 3.000 permanecen evacuados en centros especialmente montados en Tartagal, Aguaray y Mosconi.

El resto se desplazó por sus propios medios a casas de familiares y conocidos, en otras localidades, para esperar que la emergencia termine y así poder regresar a sus hogares, mientras que otras 1.000 personas esperan aún ser evacuados en parajes que están aislados. El funcionario se refirió así al panorama que se vive en Santa Victoria Este, donde los parajes de la costa del Pilcomayo se encuentran inundados y aislados por las crecidas, registradas a raíz de las intensas lluvias que desde hace días azotan al sur de Bolivia.

“Villamontes, en el sur de Bolivia, que es una de nuestras estaciones que tomamos de referencia, se mantiene desde hace más de 24 horas en un nivel de más de cinco metros, y generalmente cuando llega a los tres metros nosotros entramos en alerta”, aclaró. Por ello, dijo que no se espera que en las próximas horas vaya a ceder el agua, que por el contrario “busca por donde entrar”, y el riesgo es que atraviese los anillos de contención de la defensa que protege a Santa Victoria Este, pueblo cabecera del municipio, y que desde hace varios días está en proceso de evacuación.

A la altura de los parajes Gauchito Gil y La Miguelina, donde la fuerza del agua se llevó el camino, la comuna tampoco cuenta con el servicio de energía. Ruiz de los Llanos explicó que los datos de los niveles del caudal del río Pilcomayo “no tienen antecedentes”.

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