18/05/2018 OPINIÓN
POR RODRIGO OCAMPO (*)

Hoy cumple 81 años nuestro Club Juventud de Villa Centenario

La historia se escribe con la memoria activa de los que viven con intensidad el presente, y sirve para las generaciones que vienen, como herencia y tesoro. La historia del Club Juventud de Villa Centenario empezó un 18 de mayo de 1937.

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Traspapelamos el pasado, no hay una sola historia de nuestro Club. La historia nunca es lineal, mucho menos simple. Nuestra historia fue de victorias en la primera etapa y luego los decaimientos inesperados de una institución que nació grande y en el camino se golpeó con la realidad social y política de nuestra Argentina. Nuestras primeras épocas datan con la presidencia de Anastasio Hermosi, cuando se erigía una nueva institución para el sur de Resistencia, en un terreno donado por el reconocido Tomás Atwell.

Logros deportivos a rabiar, con dos hitos fundamentales para la genética de nuestro club: Las Mujeres y Los Jóvenes. El básquet femenino era nuestra mejor carta en la primera oleada de deportistas, las llamaban “Las Novias del Básquet” y fueron hasta 1950 las mejores del momento. Después vinieron los pibes, el equipo de cadetes que gana el primer nacional de básquet para la provincia en el mítico Luna Park, en una reñida final a Provincia de Buenos Aires, con la presencia del presidente Juan Domingo Perón. Fuimos campeones de los “Juegos Evita” de 1954, los campeones argentinos que residían en Villa Centenario.

La historia está señada por las preguntas y las respuestas de una época. La sociedad chaqueña supo la victoria de nuestros muchachos en Buenos Aires, y la vuelta en tren se tiño de cánticos a los campeones del Club Juventud de Villa Centenario. Fueron años de augurio, y la pregunta de la prensa local confirmaba la etapa: “¿Quién le gana a Juventud?”

Posteriormente las actividades sociales acompañaron el crecimiento deportivo, con bailes en Villa Centenario que sirvieron al sur de la ciudad, más las comparsas y el fervor de una sociedad dispuesta a construir una gran comunidad desde el corazón del barrio. Siendo también un portal para que sucedía detrás de nuestra manzana, algo así como la manija de todo el sur.

La triste noche de la dictadura atravesó al Club, signado por el peronismo y las luchas sociales de los años 70, con muchos compañeros y compañeras vinculados a la vida de nuestra institución para colaborar solidariamente, desde la gloriosa Juventud Peronista. El pueblo, en ese entonces, tenía sus amigos y sus enemigos, y es quizás la mayor ganancia de nuestro Club en esa época impostada de terror y oscurantismo, fuimos enemigos de la última dictadura cívico-militar en Argentina. Orgullosamente así, al punto de ser objetos de mención en distintas causas de lesa humanidad juzgadas en la última etapa, por ejemplo en la causa por la Masacre en Margarita Belén y las detenciones a estudiantes en las peñas que realizaban en aquella época.

La dignidad de los años 80 y la resistencia de los años 90 devolvieron al Club la vuelta del deporte masivo, la Escuela de Minibasquet y los equipos de Mayores con muchos jovencitos guapeando contra la llegada de los yanquis al básquet nacional fueron una reedición de nuestra identidad. Ganábamos poco, peleábamos mucho.

El corte fue en abril de 2004. Intervinieron al Club, y la historia admite dos posibilidades, desde el fin de una época con una emigración de jugadores y dirigentes a otras instituciones (más la fuerte sensación de exilio, dada la violencia institucional ejercida en ese momento por las autoridades de turno) o bien el inicio de una nueva etapa, con una toma de la institución entre jugadores y jóvenes dirigentes de varios meses. No lo sabremos nunca, lo cierto es que la intervención duro 4 años, hasta 2008.

En lo personal me resulta absolutamente gratificante hablar de aquellos momentos, de la resistencia y el sostenimiento de la institución, ese compromiso gestó una nueva dirigencia. Fuimos muchos los jóvenes que acompañábamos en las tareas comunitarias para darle oxígeno al Club, desde cortar el pasto para organizar un campeonato de futbol hasta cocinar pollos, locro o empanadas, el fin era siempre el mismo: El Club.

Volvimos para dignificar la historia, 2008 será el inicio de una nueva etapa de reconstrucción, que incluyó la vitalidad de nuestra institución en todos los aspectos, fundamentalmente en lo social y deportivo. En 2013 logramos el nuevo Estadio “Pedro Bollé”, con la presencia del entonces gobernador Jorge Capitanich. Aquel anhelado sueño de cancha de piso parquet y estadio cubierto, tribunas e instalaciones de primer nivel, son los resultados de la persistencia, la voluntad y el amor. Algo más que una gran obra, el paso de igualdad con el resto de las instituciones, un pedido de tantos dirigentes pero especialmente de la gran familia de Villa Centenario.

Se cumplen 81 años de nuestra institución, y hace una década que venimos ganando. Somos un grupo de hombres y mujeres que conducimos los destinos del Club Juventud de Villa Centenario con el compromiso de seguir construyendo desde el deporte una gran institución, con la convicción de mirar a nuestros antepasados desde la satisfacción del deber cumplido.

¡Feliz cumpleaños a todos los que hacemos del Club Juventud el mejor club del sur de la Ciudad de Resistencia!

 

(*) Presidente del Club Juventud de Villa Centenario

 

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