19/11/2017 INFORMACIÓN GENERAL
VIOLENCIA DE GÉNERO

“Hay que cargar las responsabilidades en las instituciones y no en las víctimas”

La psicóloga especialista del Centro de Asistencia a Víctimas de Violencias provincial explicó en una entrevista cuáles deben ser las funciones reales del Estado para asistir a una mujer víctima de violencia de género. Puso el foco principal en la necesidad de trabajar articuladamente, en el replanteo de la intervención judicial en la problemática y en tener en cuenta los parámetros de riesgo a la hora de su tratamiento.

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La psicóloga del Centro de Asistencia a Víctimas de Violencias (CAVV), Silvana Pérez, otorgó una entrevista dónde buscó dar respuesta al interrogante ¿Por qué suceden los femicidios?

La profesional explicó que es importante comprender que la intervención y el seguimiento de las instituciones son cuestiones centrales. “Para que un caso se resuelva de manera positiva, es necesario que exista una articulación institucional, pero esto no es lo tradicional, las instituciones están acostumbradas a trabajar burocráticamente, esa ausencia es el motivo de porqué mueren las mujeres”, denunció.

Profundizando en la idea, Pérez señaló que “cuando se actúa protocolarmente, se parcializa el caso y automáticamente entra en lo que se denomina la ´norma rito´, eso que se hace porque está establecido. De esa manera no se puede pensar la violencia de género, ni la violencia en general”, aseguró.

De esta forma, la profesional remarcó que en el momento en que una institución recibe una denuncia por violencia debe contactar el resto de las entidades que tendrán intervención en el caso para trabajar articuladamente. “En el equipo del CAVV, se respeta a rajatabla que si un caso de violencia llega y tiene diagnóstico de riesgo, ese caso pertenece al CAVV. Es un caso del que no nos podemos desentender”, aseveró.

 

LOS PARÁMETROS DE RIESGO

 

Otra de las falencias que se presentan en Chaco es que las instituciones no trabajan con parámetros de riesgo que sirvan y allí hay un riesgo mayor por el recrudecimiento de la violencia machista, y ese salir está ligado al empoderamiento de la mujer, que no es fácil alcanzarlo pero es sumamente necesario”.

“El CAVV tiene una estructura de seguimiento de los casos, pero no puede ser el único espacio en toda la provincia que lo tenga”, afirmó. Por otro lado, explicó que el Centro es el único que implementa los parámetros de riesgo y los presenta a la Justicia.

 

LA RESPONSABILIDAD NO

PUEDE ESTAR EN LA VÍCTIMA

 

“Hay que cargar las responsabilidades en las instituciones y no en las víctimas”, subrayó Pérez y agregó que, cuando una mujer no puede salir de una situación de violencia, el Estado debe estar más presente, son las instituciones las que deben acercar las herramientas.

“Entonces, como no lo hacemos, terminamos enojadas con la mujer. Y le cuestionamos por qué no se fue, por qué no cortó, por qué volvió, por qué no denunció. Y así ponemos otra vez cuestiones que son responsabilidad de las instituciones en las víctimas”, añadió la psicóloga.

Según analizó, se trata de que las instituciones generen un vínculo de suficiente confianza con las mujeres para que ellas puedan contar sus miedos, sus calvarios, ampliar las denuncias, consultar. Esa flexibilidad se le reclama al sistema, sobre todo al judicial, que es profundamente burocrático. “La Justicia debe reconfigurarse para trabajar la violencia de género. No puede jamás pensar de la misma manera la violencia de género que otras violencias”, advirtió.

 

LA MUERTE PSÍQUICA

“Antes, el femicidio era el resultado de relaciones violentas que duraban un tiempo largo, esto se debía a que no existía un movimiento hacia el empoderamiento de las mujeres, lo que hacía que se denunciara luego de muchos años de sometimiento”, continuó y amplió: “en esos casos, que todavía se ven aunque en menor cantidad, lo que hay es una muerte psíquica. Imaginen una persona que durante décadas vivió en un sistema donde se pierden los derechos a la dignidad y a la humanidad, es una persona que pierde su identidad como sujeto y a nivel psíquico muere en vida”.

“No hay algo que produzca tantas heridas en el psiquismo como la violencia en sus distintas formas. Casi seguro que la violencia sexual es una de las más duras, en cuanto a perturbación y daño, y la mayoría de las violencias de género tienen en su nido la violencia sexual”, expresó.

Por último la psicóloga opinó que es un avance enorme que las mujeres puedan acceder al derecho de asistencia, “estamos en una vuelta del sistema que es opresor sobre nosotras. No significa retroceder, sino que las instituciones tomen como factor estar más atentos, ya que cuando una persona accede al derecho de asistencia, se debe tener mayores cuidados”.

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