16/03/2018 EL MUNDO

Fuerte condena por el asesinato de Marielle Franco

Tanto el CIDH como la ONU se sumaron a la decena de repudios contra el crimen de la concejala militante activa del feminismo y los derechos humanos, en contra de la militarización de su país. Por estas horas, se investiga si las balas que ejecutaron a la funcionaria salieron de las armas de la Policía Civil o de sicarios profesionales, como lo adjudicó el gobierno de Michel Temer.

img La CIDH instó que se incluya "como hipótesis que este crimen haya tenido como móvil su actividad como mujer, afrodescendiente, concejal y defensora de los DD. HH.".

RECIBIÓ CUATRO TIROS EN LA CABEZA

Durante la últimas horas del jueves y la jornada de ayer se multiplicó la condena internacional al asesinato de la concejala de Brasil Marielle Franco, que fue ejecutada con cuatro tiros en la cabeza en el centro del Río de Janiero, cuando volvía en un vehículo junto con su chofer y un asesor de un encuentro político con jóvenes en el barrio Lapa.

Ayer, tanto el CIDH como la ONU se sumaron a la decena de repudios contra el crimen de la joven dirigente del Partido Socialismo y Libertad, que además generó la salida espontánea de miles de brasileros al Palacio del Planalto.

Sobre la investigación, se sabe que las pericias indican, en principio, que el crimen fue perpetrado por sicarios profesionales que siguieron el automóvil de la concejala a lo largo de varias cuadras hasta que se le acercaron y dispararon 9 balazos que también mataron al chofer y causaron heridas leves a una asistente.

Por otro lado, la agencia de noticias Télam publicó ayer que las balas que usaron los asesinos de la concejala pertenecían a la Policía Federal; habían sido adquiridas en 2006 en Brasilia a la empresa de armamento CBC.

El asesinato ocurrió al cumplirse un casi mes desde que el presidente, Michel Temer, designó al general Walter Souza Braga Netto como interventor de las fuerzas de seguridad de ese estado. Y ayer tras el brutal asesinato, el mandatario de facto dijo que el hecho conspiró contra el “Estado de derecho y la democracia”.

Por su parte, el general Braga Netto se solidarizó con los familiares de la víctima y aseguró estar consternado luego de haber ordenado que los favelados sean fichados en masa y apoyar una ley que garantiza el foro especial (impunidad) a los militares que maten a inocentes en las barriadas.

 

CIDH

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) repudió el asesinato de la concejala y la calificó como una "reconocida defensora de derechos humanos". "El Estado brasileño tiene la obligación de investigar este lamentable asesinato de manera seria, pronta, exhaustiva, independiente e imparcial y sancionar a los responsables intelectuales y materiales", sostuvo.

La CIDH instó además a que se incluya "líneas de investigación donde se analice como hipótesis que este crimen haya tenido como móvil su actividad como mujer, afrodescendiente, concejal y defensora de derechos humanos".

"La CIDH subraya la importancia de que dichas investigaciones garanticen el acceso de los familiares a la justicia, prestándoles informaciones pertinentes y garantizando su derecho a ser escuchados y a participar en todas las etapas del proceso", añadió.

En otro párrafo del comunicado, sugiere al "Estado brasileño a adoptar inmediata y urgentemente todas las medidas necesarias para garantizar el derecho a la vida, a la integridad y a la seguridad de defensoras y defensores de derechos humanos. Para ello urge al Estado implementar eficazmente su Programa Nacional de Protección de Defensores/as de Derechos Humanos".

 

ONU

En paralelo, la Oficina del Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) solicitó realizar una investigación transparente sobre el asesinato.

A través de la red social Twitter, el organismo exhortó a las autoridades a que la investigación se realice de manera independiente para que pueda ser vista con credibilidad.

Asimismo, expresó que el Estado debe realizar su mejor esfuerzo para identificar a los responsables y llevarlos ante los tribunales, tras condenar el asesinato de la activista y de su conductor en Río de Janeiro (Brasil).

Igualmente, destacó que Franco fue una reconocida defensora de los derechos humanos, actuaba contra la violencia policial, por los derechos de las mujeres y de las personas afrodescendientes, principalmente en las áreas pobres.

 

 

 

 

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