27/09/2018 DERECHOS HUMANOS

Entregan los restos de Carlos Tereszecuck a sus familiares

La entrega será a las 11, en Carlos Pellegrini 958. Luego, a las 11.30, organizaciones de DD. HH. realizarán un homenaje en la sede del excentro clandestino de detención Regimiento de Infantería 9 sobre la ribera del Paraná.

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Carlos Tereszecuck fue un militante misionero víctima de desaparición forzada por el terrorismo de Estado, que figuró como uno de los fusilados en la Masacre de Margarita Belén, y quien fue identificado por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EEAF) a principios de septiembre.

Hoy, se realizará la entrega formal de los éstos óseos del militante en el Juzgado Federal de Corrientes a su familia, para su traslado a su Posadas natal. La entrega será a las 11, en Carlos Pellegrini 958. Luego, a las 11.30, organizaciones de DD. HH. realizarán un homenaje en la sede del excentro clandestino de detención Regimiento de Infantería 9 sobre la ribera del Paraná.

Esta identificación forma parte de un proceso iniciado en 2005 en una causa de la Justicia Federal de Corrientes por desaparición forzada de personas durante la última dictadura cívico-militar, con pesquisas en Corrientes, sobre la orilla del Paraná y zonas adyacentes, como Empedrado.

La línea investigativa Río Paraná cobró fuerza luego de la identificación por parte del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) de los cuerpos de Rómulo Artieda –detenido en el centro clandestino ex Regimiento Nº 9 de Corrientes– y de Julio Bocha Pereyra, asesinado en la Masacre Margarita Belén en Chaco; y que fueran arrojados a las aguas del Paraná.

Tereszecuck se trasladó a Resistencia huyendo de la represión y fue visto por última vez en una fecha cercana al fusilamiento clandestino del 13 de diciembre de 1976, conocido como “Masacre de Margarita Belén”. El exdetenido Carlos Aranda afirmó durante su testimonio en las causas Masacre y Caballero haber compartido cautiverio en la Jefatura de Policía de Chaco y que el misionero estaba muy golpeado luego de haber sido sometido a feroces sesiones de tortura por la patota parapolicial de Thomas, Meza, Manader y compañía.

La identificación de Tereszecuck viene a sumar un nuevo indicio que reafirma de modo contundente la sistemática de desaparición de víctimas del terrorismo de Estado arrojando sus cadáveres al río. Desde su desaparición a fines de 1976, en Resistencia, hasta la identificación de sus restos días atrás, la familia Tereszecuck no tuvo ningún tipo de comunicación oficial sobre el paradero del militante asesinado.

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