06/04/2018 EL INTERIOR

El director del Centro de Salud de Lapachito desmiente las acusaciones en su contra

Juan José Risso se comunicó con el DIARIO de la Región para hacer uso del legítimo derecho de réplica ante las acusaciones de dos trabajadores, Mari Acuña y Marcos González, por persecución laboral reproducidas por este medio.

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El director del Centro de Salud “Humberto Farías”, Juan José Risso sostiene en un escrito “La  implementación de guardias de enfermería de 24 horas, a través de un cronograma aprobado y suscrito en mi carácter de director y por la Supervisión General de Enfermería, surge del Decreto N° 847/16 del Poder Ejecutivo de la Provincia de Chaco, dictado en base a lineamientos de un Plan de Gobierno, conforme a un mandato Constitucional sobre la promoción, protección y reparación de la salud de todos los habitantes, y en el marco de la organización y estructura de los Establecimientos de la Red Sanitaria del Ministerio de Salud Pública, en cuyo Nivel de Atención Primaria de Complejidad II, se encuentra incluido el Centro de Salud ‘Dr. Humberto Farías’”.

El comunicado continúa: “La carga horaria de los trabajadores no se ha modificado en absoluto, cada uno de los enfermeros de planta permanente mantiene su carga horaria de 40 horas semanales, las que se cumplían en dos franjas horarias de 6 a 14 y de 13 a 21 de lunes a viernes; desde la implementación de las guardias de 24 horas rotativas, sólo ha variado la distribución de las mismas, agregándose una tercer franja: de 22 a 6. La guardia del médico del servicio no queda de manera alguna descubierta, contradiciendo a lo declarado por los trabajadores”.

Sobre las guardias, aclaró “Desde el año 1995, resido en una vivienda (y es mi domicilio legal) ubicada en el mismo predio del Centro de Salud, y como único médico del efector, cumplo todas mis guardias pasivas y activas de lunes a lunes, excepto dos fines de semana al mes, siempre y cuando la necesidad del servicio así me lo permita, y en tales circunstancias, se deriva la atención al Hospital ‘Dr. Angel Gussalli Rodriguez’ de La Verde”.

 “El descontento o disconformidad de los agentes Acuña y González no se relaciona con un pedido de mejores condiciones laborales, se origina lisa y llanamente en la obligación de cumplir con las guardias rotativas de 8 horas diarias, 40 semanales, más específicamente con las guardias nocturnas, feriados y días inhábiles  ante lo cual  tomaron la decisión (y la mantienen) de  no cumplir con el Cronograma vigente, y seguir con las guardias que venían realizando en  horarios diurnos, lo que fue comunicado por nota de fecha 28 de febrero del corriente por ellos suscrita.  El libro de asistencia siempre estuvo en lugar de acceso libre a todo el personal. Por respeto al derecho del resto del personal a trabajar en condiciones justas y equitativas, lo que al principio intenté supervisar, en vano,  fue que estos agentes se presenten a trabajar en el día y horario correspondientes, y digo en vano, porque tanto Acuña como González, como ya lo habían anunciado siguen firmes en la determinación de no cumplir con dicho cronograma, rigiéndose por el horario anterior, presentándose en sus días de franco, ausentándose en los días no previstos como tales, no respetando las franjas horarias, y no asistiendo a sus guardias nocturnas. Las denuncias policiales que ambos agentes realizaron, se motivaron en la supervisión descripta arriba, y ante mi pedido de que no firmaran el libro de asistencia fuera del horario reglamentario”, aclaró Risso.

 En cuanto a las declaraciones sobre otras quejas anteriores del personal, el director explicó: “En 2012, la Dirección de Región III, tomó intervención por un conflicto generado en el Centro de Salud, y como medida de protesta la señora Mari Acuña se encadenó a la puerta del entonces Puesto Sanitario, exigiendo mi separación del cargo, por lo que finalmente se decidió en acuerdo, a efecto de reestablecer el orden y funcionamiento del servicio, designar transitoriamente en la mencionada dirección a una profesional médica,  tras lo cual Acuña depuso su actitud”, y añadió: “Esos fueron los reales motivos de mi apartamiento del cargo, y no la presunta malversación de fondos y abuso de autoridad, que no son más que expresiones calumniosas y difamatorias, sin prueba alguna posible, ya que jamás se me ha iniciado, ni aún siquiera en instancia administrativa, una Información Sumaria o Sumario Administrativo, que llevara a la investigación de tamaños delitos. Tampoco es exacto que regresé al cargo de Director en el año 2016, ya que fui nombrado nuevamente en él, mediante Resolución Ministerial de fecha 27 de noviembre de 2017”.

En cuanto a las presunciones de los trabajadores de una supuesta revancha de Risso por episodios pasados, el funcionario público asegura: “Son expresiones falaces y engañosas, porque toda la rendición del Fondo de Recupero de Gastos siempre se tramitó por las vías administrativas formales, desde su elevación a la Dirección de Región III, pasando por todas las áreas de control y auditoría respectivas”. Finalmente, aclaró que González pudo haber “advertido” alguna irregularidad, dado que en ese tiempo (2012) aún no había sido trasladado desde su lugar de trabajo de origen (hospital de la Verde) al Centro de Salud “Humberto Farías”, y concluyó especificando “No existió denuncia formal de Acuña, por lo que es incompresible el temor que aluden sentir, tan fantasmagórico y ficticio como esa absurda ‘revancha’ de mi parte”.

 

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