27/12/2017 DERECHOS HUMANOS
SEGUIMOS SIENDO VULNERADAS

El cupo laboral, un derecho pendiente para la población trans

Ese fue el reclamo del colectivo de la diversidad sexual, que se movilizó a la última sesión del año del Concejo de Resistencia para exigir la reglamentación de la norma aprobada y promulgada por el Ejecutivo municipal. Finalmente, la cuestión quedó pendiente en el recinto y volverá a agenda recién en marzo de 2018.

img “Muchas compañeras siguen sin tener la oportunidad de ingresar a un trabajo formal, tener una obra social y hacer una vida digna”, expresaron.

A nueve meses de ser promulgada por el Ejecutivo municipal, la normativa que establece un 1 % de cupo laboral trans en el ámbito de la administración pública de Resistencia aún no fue reglamentada por el Concejo y el colectivo de la diversidad sexual se hizo escuchar en la última sesión del año.

La movida contó con la presencia activa de integrantes de la población trans y de mujeres de distintas organizaciones y una intervención artística que “tiene que ver con las Navidades y con parir, que es lo que literalmente hacen las compañeras trans: parir este cupo laboral, que tanto les está costando”.

“Muchas compañeras siguen sin tener la oportunidad de ingresar a un trabajo formal, tener una obra social y hacer una vida digna”, expresaron mientras esperaban a los concejales, quienes finalmente no abordaron la reglamentación y quedó en cartera para marzo de 2018

Las mujeres destacaron que de ser efectiva su aplicación, el cupo laboral “sería un cambio muy importante para las compañeras que no tienen oportunidades porque dejarían de hacer un trabajo de riesgo, como el trabajo sexual. Muchas de ellas se dedican a esto para sobrevivir y mantenerse. Sobre todo mantenerse, porque muchas son explotadas desde muy chicas en sus casas y no les queda otra que hacer la prostitución”.

En cuanto a la importancia de poner en vigencia la obligatoriedad de la inserción laboral para uno de los sectores más vulnerables de la sociedad, aseguraron que “cambiaría muchísimo la vida de cada una de las compañeras, porque tendrían un salario fijo, un lugar donde estar tranquilas y el acceso a la salud, que es algo que les lleva la muerte muchas veces por la falta de atención”. “Más allá de que estamos en un momento de nuestras vidas que tenemos derechos adquiridos, lamentablemente seguimos siendo vulneradas”, sentenciaron.

“Seguiremos poniendo el cuerpo como lo hacemos siempre, porque es la única manera que las mujeres y varones trans puedan llegar al trabajo formal”, aseguraron a la espera de que el tratamiento llegue pronto.

Desde Ni Una Menos, que acompañó la movida en el Concejo, Cecilia Solá destacó que se trata de “una cuestión de dignidad y de justicia y también es la forma de evitar que sigan apareciendo compañeras muertas por no tener acceso a la salud, educación y vivienda”.

Además, recordó que en el ámbito provincial “ha pasado un año del tratamiento del proyecto de ley, el N° 2579/14, y la población trans sigue aguardando la aprobación y promulgación de dicha ley”.

 

 

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