08/08/2017 EL PAÍS
PROTESTAS Y TENSIÓN

Día conflictivo para la ciencia y la tecnología

Más de 2.000 trabajadores del INTI no pudieron ingresar a sus lugares del trabajo luego de que una sede bonaerense cerrara sin notificación previa. Por otro lado, el personal de investigación y ciencia del Conicet realizó una protesta artística y una toma pacífica en el Ministerio competente. En ambos casos, hubo intervención policial.

img En ambas protestas pacíficas, hubo intervención policial.

Desde marzo de este año, trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) vienen denunciando "el desvío de fondos y la emergencia en seguridad e higiene que padece" el organismo. Por ello, el personal se manifestó ayer por la mañana en la localidad bonaerense de Miguelete. Lo hicieron luego de no poder ingresar a la sede del organismo, que no abrió sus puertas.

"Las autoridades del INTI, dependiente del Ministerio de Producción de la Nación, han cerrado las puertas, impidiendo el ingreso a los 2.100 trabajadores de la ciencia y la técnica que cumplen tareas en la institución", dijeron sus trabajadores. “En un hecho inédito en los 60 años de vida del Instituto, su presidente, Javier Ibáñez, dio la orden de clausurar la entrada de la sede central, ubicada en la avenida General Paz 5445", en Miguelete.

Los trabajadores se manifestaron para pedir explicaciones a las autoridades sobre la decisión de no abrir las puertas de la sede sin haber comunicado nada al respecto a los 2.100 trabajadores, informó el portal El Destape.

Desde marzo, los trabajadores del INTI, representados por la Agrupación Naranja, venían denunciando "el desvío de fondos y la emergencia en seguridad e higiene que se padece" en las sedes del Instituto.

Otra vez, los científicos e investigadores volvieron a la calle para reclamar la falta de respuesta del ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, y del resto de los funcionarios del Gobierno tras el drástico recorte presupuestario del área. Vestidos de luto, realizaron el “velorio de la ciencia” frente a la sede del Polo Científico, en Godoy Cruz al 2300, para denunciar que el Ministerio “clausuró unilateralmente” la mesa de seguimiento acordada tras el despido de 500 científicos.

Por otro lado, investigadoras, investigadores y científicos del Conicet realizaron una singular protesta frente al Polo Científico y Tecnológico, en Palermo. En ese lugar, funciona la sede del Ministerio de Ciencia, y allí denunciaron el vaciamiento del área.

Ante la falta de respuesta, los manifestantes ingresaron al edificio y realizaron una toma pacífica que fue respondida por parte de las autoridades con el envío de policías. Fue entonces cuando los delegados de los científicos recibieron la propuesta de los funcionarios para que Barañao los recibiera a cambio de desalojar el ministerio. Con el principio de acuerdo en pie, la Policía Federal se retiró hacia la calle.

"Hubo un momento de tensión, afuera está todo militarizado, pero vamos a juntarnos con Barañao y, mientras, quedarán unos 10 compañeros en el edificio", dijo al diario Página/12 Hernán Palermo, del grupo Universitarios Autoconvocados.

Más temprano, para “velar a la ciencia argentina”, los investigadores planearon un cortejo fúnebre, una procesión por Godoy Cruz y un discurso emotivo dedicado a la “ciencia difunta”. Además, pensaban entregar un petitorio destinado al ministro Barañao y al presidente, Mauricio Macri, para exigir la reapertura de la mesa de seguimiento, la instancia de negociación acordada en diciembre del año pasado para tratar la reincorporación de los científicos despedidos.

“A más de siete meses de la firma del acta acuerdo, no se avanzó en solucionar la situación de los investigadores excluidos y las negociaciones se hallan virtualmente interrumpidas desde que la gestión de Macri y Barañao ha decidido no volver a convocar la comisión, reunida por última vez hace tres meses”, dijeron desde las agrupaciones de científicos que convocaron a la protesta.

Además, “la oferta de becas se redujo en un 16 por ciento. Simultáneamente, se produjo el desmantelamiento de los programas de producción de vagones de carga, de radares y del Sistema Aéreo Robótico Argentino (SARA)”, dijeron los científicos.

 

 

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