27/11/2017 INFORMACIÓN GENERAL

Confirmaron dos casos de leishmaniasis en Resistencia

El Centro Antirrábico de la Provincia notificó que ambos casos corresponden a la zona noreste de la ciudad. Señalaron que se procedió al control y eliminación de foco, también recordaron las prevenciones a tener en cuenta.

img La especialista destacó que esta enfermedad puede ser grave en personas y perros, y que su transmisión es a través de un insecto.

El Ministerio de Salud informó a través del Centro Antirrábico que se notificaron dos casos de leishmaniasis visceral canina. Ambos casos fueron ubicados en el sector noreste de Resistencia. El equipo sanitario inició las acciones de control de foco y recordó a la comunidad la importancia de evitar el traslado de perros sanos e infectados desde y hacia zonas con leishmaniasis visceral.

La directora de Epidemiología, Mariela Fabiani, precisó que ante un caso positivo de leishmaniasis en un lugar, inmediatamente se procede al control de foco, eliminación de criaderos, la extracción de sangre a perros para realizar el análisis y a la sensibilización vecinal para mitigar la situación y prevenir riesgos. “Las principales medidas de prevención son mantener la limpieza del hogar y evitar el traslado de perros sanos o infectados desde y hacia zonas donde circula la enfermedad”, sostuvo.

 

LA ENFERMEDAD

La leishmaniasis visceral es una enfermedad grave que afecta a personas y perros; se transmite a través de la picadura de un insecto muy pequeño (de dos a cuatro milímetros) denominado flebótomo o conocido también como “carachai”. No se transmite persona a persona ni con el contacto directo con los perros.

Desde la cartera, se aconseja evitar la reproducción del vector con la limpieza del hogar y alrededores, eliminar malezas y corrales; desechar basura, hojas; limpiar los sitios donde habitan los perros y evitar viajar con mascotas a lugares donde esta enfermedad es endémica.

Finalmente, la especialista recordó que la leishmaniasis visceral en personas afecta al bazo, hígado, médula ósea y otros órganos. Los síntomas que produce son fiebre prolongada, aumento de tamaño del abdomen, pérdida de apetito, disminución de peso, tos seca, diarrea y vómitos. En los perros, los síntomas que produce son decaimiento, falta de apetito, falta de pelo y descamación especialmente alrededor de los ojos y en el hocico, crecimiento exagerado de las uñas, úlceras en la piel y hemorragia nasal.

 

 

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