28/11/2017 EL PAÍS

Bullrich justificó la represión y asesinato de Rafael Nahuel

En conferencia de prensa, los ministros Bulrich y Garavano justificaron el asesinato del joven mapuche. “Son grupos violentos que no respetan la ley”, dijeron. La autopsia dictaminó que se trató de un balazo ascendente en un glúteo y que el disparo provino de un arma como las que usa el grupo Albátros.

img Rafael Nahuel fue asesinado por un disparo a sus espaldas durante la represión de efectivos del grupo Albátros.

Los ministros de Seguridad y de Justicia, Patricia Bullrich y Germán Garavano, respectivamente, salieron ayer a intentar justificar el accionar represivo en el sur que derivó en el asesinato del joven Rafael Nahuel, de 22 años. “El juez necesitará elementos probatorios, nosotros no”, dejó en claro Bullrich al ser consultada sobre si había imágenes o balas que prueben que los integrantes de la comunidad mapuche tenía armas de fuego como para justificar el ataque de los efectivos.

“Nosotros no tenemos que probar lo que hace una fuerza de seguridad en el marco de una tarea emanada de una orden judicial. La Prefectura Naval fue a enfrentarse con un grupo violento. El juez tendrá que ir a buscar las pruebas y está perdiendo bastantes días”, sostuvo la ministra.

Con este contundente apoyo al accionar de la Prefectura, que el sábado reprimió a la comunidad mapuche Lafken Wuinkuñ Mapu, en Villa Mascardi, Bulrich le vuelve a dar carta blanca a las fuerzas de seguridad, que en menos de cuatro meses realizaron operativos de represión que acabaron con la vida de al menos dos personas: Rafael Nahuel y Santiago Maldonado.

 

VICTIMIZAR SIN PRUEBAS

Como dando la razón a quienes sostienen que el Estado de derecho dejó de ser una realidad en la Argentina macrista, la funcionaria hizo referencia a los integrantes de la comunidad como “grupos violentos que no reconocen al Estado ni la Constitución”, autores de una acción “ilegal, violenta e inaceptable” para la democracia. “Las fuerzas de seguridad no aceptarán que se invierta el rol de lo que el Estado debe hacer sobre un grupo que está fuera de la ley, que intenta imponer un poder fáctico, que toma un territorio e impone otra ley”, afirmó Bullrich, que además sostuvo que ningún efectivo “va a hacer lo que no manda la ley”, incluso cuando sea una orden de un magistrado. Sin embargo, la ley establece que se procese a los acusados de esos supuestos delitos y un juicio con garantías que la Constitución Nacional establece para todos los ciudadanos. Cosa que Rafael Nahuel no tuvo.

En cuanto a los supuestos motivos que justificaron el ataque por la espalda que mató al joven carpintero, Bulrich dijo en un pasaje de su relato que “había armas de grueso calibre”, aunque precisó que “seguramente se las llevaron” por lo que no habría ningún tipo de pruebas. “Eran entre 15 y 20 personas en una formación tipo militar, con lanzas, armas de puño y armas blanca”, describió la ministra en otro pasaje de la conferencia, en el cual no mencionó armas de fuego como lo había hecho antes y describió la represión como una forma de “cuidar a los argentinos que viven en el sur” del país.

 

LA AUTOPSIA

La autopsia realizada al cuerpo de Nahuel estableció que el joven recibió un balazo ascendente en un glúteo, que alcanzó a afectar órganos vitales y que el disparo provino de una pistola calibre 9 milímetros, adelantaron fuentes de la investigación. El estudio fue realizado ayer por médicos forenses de la Policía de Río Negro, que no informaron el resultado final, el cual se espera para mañana o pasado, y que aclarará si el joven asesinado tenía restos de pólvora que pudieran corroborar la hipótesis del Gobierno nacional.

 

 

 

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