28/03/2018 DERECHOS HUMANOS

Beso político contra el odio y la represión

Diversas identidades feministas marcharon ayer en Resistencia para visibilizarse y repudiar los ataques de lesboodio que se replican en la provincia y todo el país. “Nos atacan cuando empezamos a mostrarnos, a vivir nuestra vida y porque está aceptado por el Estado”, reclamaron desde Horda de Lesbianas.

img Besazo consentido y político en Resistencia, contra el aleccionamiento social y la heteronorma avalados por el Estado. JORGE FLORES/elDIARIO

Ayer, se marchó en Resistencia contra los ataques de lesboodio y la represión estatal que se replica en la provincia y todo el país, en el marco de un gobierno neoliberal y de derecha que atenta contra los derechos. Lesbianas e identidades feministas se mostraron a los besos, besos consentidos y políticos que marcan el repudio contra el aleccionamiento social y la heteronorma avalados por el Estado. 

La marcha y besazo fueron organizadas por la agrupación Hordas de Lesbianas en el marco de los casos de agresiones lesbofóbicas que sucedieron en Resistencia en las últimas semanas, sumado al conocido caso de Mariana Gómez, procesada por besarse con su pareja en un espacio público y resistirse a un arresto infundado.

Celeste Iriani, de la organización disidente, dialogó con elDIARIO de la Región y contó cómo surgió la movida: “Se convocó mayormente por redes sociales y se decidió en una asamblea a raíz de las agresiones de la que fue víctima una menor de edad por ser torta el 6 de marzo, un día antes de Día de la Visibilidad Lésbica, cuando un grupo de chicos la golpeó en la calle y nadie hizo nada”.

Además, durante los días previos a la convocatoria, “otra chica fue agredida en la Facultad de Ingeniería de la UNNE por torta y abortera”. Esto, sumado lo que “está pasando a nivel país con Mariana Gómez, procesada por besarse con su novia”.  

Para Iriani, el odio contra la diversidad de género y sexual resurge socialmente porque “se está empezando a visibilizar el movimiento”. “Mientras estemos callades no pasa nada, pero nos agreden cuando empezamos a mostrarnos, a vivir nuestra vida y porque está aceptado por el Estado”. Inclusive, señaló que esto se ve con la represión policial hacia las mujeres trabajadoras: “El límite está corrido frente a un silencio aterrador”.

La marcha llegó hasta la entrada del centro comercial por avenida Sarmiento, donde se largó el besazo mientras integrantes de agrupaciones de mujeres que acompañaron la movida leían un poema de Susy Shock.

 

EL BESO POLÍTICO

El beso lésbico y político que propusieron desde Horda de Lesbianas fue en respuesta a las reiteradas expresiones de violencia tanto social como estatal hacia las lesbianas y no implicó besarse como requisito, ya que “todo es en base al consentimiento”.

Se trata de “un hecho político, no sexo-afectivo (más allá de que también puede serlo, pero no es el objetivo principal). Como todes sabemos, lo personal es político, tiene que ver con una existencia lesbiana, relacionada con la ruptura de un tabú, de los modos de vida impuestos, de la criminalización de nuestras identidades, de decirle no al patriarcado. Visibilizar todas estas problemáticas con un beso es un acto de resistencia”, celebraron.

“Frente a los ataques de lesboodio, nosotras seguimos reinventando los vínculos políticos y afectivos: donde ellos sembraron odio, nosotras transformamos nuestra rabia organizada en besos. No nos van a mover de acá, ¡las lesbianas existimos y resistimos!”, fueron las consignas de la convocatoria.

 

 

EDICIÓN IMPRESA