06/10/2017 DEPORTES
ELIMINATORIAS SUDAMERICANA

Argentina: otra vez, sopa

Aunque Argentina haya generado muchísimas jugadas claras, la sal para no embocarla se mete en la herida de esa desolación al ver que con este 0-0 estamos más lejos del Mundial que hace unas horas. Aunque hay vida, milagrosamente.

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BUENOS SIRES. Otra vez sopa, otra vez sin goles, el gran problema en las Eliminatorias... La Selección generó más de diez chances de gol; pero, no pudo con Perú en la Bombonera. Ahora, a ganarle en Quito el martes a Ecuador, ya eliminado, para asegurarse el Repechaje.

Pesan las piernas, pesan las manos para escribir, pesa la historia que se mete en cada jugada que tiene que salir y no sale. En cada ataque bien armado que no se define, en cada intento individual que no resuelve los problemas de una Selección que no empezaron contra Perú; pero, que llegaron al abismo una noche en la Bombonera. Porque este empate es un dolor muy grande, aunque Argentina haya generado muchísimas jugadas claras, la sal para no embocarla se mete en la herida de esa desolación al ver que con este 0-0 estamos más lejos del Mundial que hace unas horas. Aunque hay vida, milagrosamente.

No nos salvó Messi, no nos salvó Benedetto, ni la Bombonera. No nos salvó nadie. Ni el buen partido de Mascherano, ni las buenas intenciones ni los momentos de conexión entre algunos. La falta de ritmo, la falta de sorpresa, la falta de instinto asesino a la hora de pisar el área. La catarata de errores de estas Eliminatorias se paga con este sufrimiento.

La presión del inicio era casi inevitable, por inercia, nomás, Argentina intentaría llevárselo por delante a un Perú sólido, fuerte y que no lo superó el marco de la Bombonera. Di María bien abierto por derecha parecía ser una opción interesante para romper esa doble línea de cuatro con la que retrocedía el equipo de Gareca. Y salieron de los pies del Flaco un par de centros interesantes. Y si es el adjetivo es interesante es porque no fueron buenos. Parecieron más peligrosos que lo que realmente fueron porque los receptores siempre estuvieron casi, casi achicando el equipo desde atrás Mascherano.

Argentina contenía bien la contra peruana. Y, en una jugada preparada desde un córner no llegó el gol que debía llegar, ése que abriera rápido el camino, ésos que provocan huecos. El zurdazo de Messi tenía olor a gol; pero, se desvió y fue la primera señal de que hacer un gol seguiría siendo un dolor de cabeza para esta Selección en las Eliminatorias, con Martino, con Bauza y con Sampaoli.

A la falta de cambio de ritmo y sorpresa se le sumó la potencia de Farfán para aguantar y la molestia constante que es marcar a Paolo Guerrero. Incluso en una desatención pidiendo un offside equivocadamente, llegó el centro bajo que Farfán no transformó en gol de pura casualidad.

Messi paseaba con una imprecisión que dolía creer y aceptar hasta que al final de primer tiempo se activó. Armó su mejor jugada del partido para terminar con un zurdazo de ésos que siempre termina en la red. Bueno, no siempre. Al rato, le metió una asistencia por arriba deliciosa a Benedetto que cabeceó apenas desviado. Y, ahí volvió a aparecer una señal de ilusión.

El minuto del arranque del segundo tiempo fue otra señal de que había que hacer dos veces un gol para que realmente fuera un gol. Porque entre Bendetto, el derechazo rebotero de Messi que dio en el palo se juntó con un derechazo desde afuera de Biglia que el arquero voló no se entiende cómo. Crónica de un gol que no iba a hacer anunciada. Y, el desborde de Acuña que no fue centro, la apilada de Messi dejando atrás hasta Teófilo Cubillas para que Rigoni no rompiera el arco con prepotencia. Los mil enganches de Leo que suelen ser remates de gol rebotando por todas las piernas peruanos. Gago entró y salió mientras todavía lo ovacionaban con otro símbolo de que las cosas cuando vienen torcidas, vienen torcidas.

No habrá otra que aferrarse con brazos, manos, corazón y lo que tengamos por ahí a la hazaña en Quito porque toda esa sal en el partido, nos dio un guiño fuera de la cancha con resultados que nos permiten seguir dependiendo de nosotros mismos. Aunque ya no sabemos si eso es bueno.

ARGENTINA (0): Sergio Romero, Gabriel Mercado, Nicolás Otamendi, Marcos Acuña; Javier Mascherano; Ángel Di María (Emiliano Rigoni), Lucas Biglia, Éver Banega (Fernando Gago -Enzo Pérez-)y Alejandro Gómez; Lionel Messi y Darío Benedetto. DT: Jorge Sampaoli.

PERÚ (0): Pedro Gallese, Miguel Trauco, Miguel Araujo, Alberto Rodríguez y Aldo Corzo; Yoshimar Yotún, Renato Tapia (Pedro Aquino), Jefferson Farfán (Andy Polo) y Sergio Peña (Wilder Cartagena); Edison Flores; Paolo Guerrero. DT: Ricardo Gareca.

Árbitro: Wilton Pereira Sampaio (Brasil). Estadio: Alberto J. Armando (La Bombonera).

 

 

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