08/09/2017 EL MUNDO

México tembló con un sismo que dejó al menos 61 muertos

El movimiento telúrico alcanzó los 8,2 grados, el registro más elevado en 100 años según señalaron los especialistas. Oaxaca es uno de los estados más afectados.

img Un grupo de mexicanos, observando un edificio en el que se cedieron sus bases y fue desplomándose como consecuencia del terremoto registrado ayer.

Un poderoso terremoto de 8,2 grados en la escala de Richter sacudió anoche al sur de México y dejó por lo menos 61 muertos, en lo que fue calificado como el mayor sismo registrado en los últimos 100 años en el país. La región quedó en alerta por posibles réplicas.

El terremoto es el "mayor registrado en el país en los últimos 100 años", dijo el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, en un mensaje televisivo momentos después del movimiento telúrico.

De las víctimas, 45 murieron en Oaxaca, 12 en Chiapas y cuatro en Tabasco, según informó el coordinador nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente.

En cuanto a los heridos, Puente señaló que la Secretaría de Salud aún está realizando un recuento en los hospitales de las personas que ingresan por heridas causadas por el sismo.

Además indicó que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes informa de deslizamientos en algunas carreteras y "pequeños daños", aunque diversos sistemas de transporte del país, así como todo tipo de infraestructuras públicas y las escuelas de 11 estados permanecen cerradas para ser sometidas a una revisión.

El Gobierno anunció la suspensión de clases en 11 de los 32 estados para evaluar los daños en los edificios y varios cuerpos de emergencia se encontraban en zonas costeras para evacuar a la población ante una alerta de tsunami, que fue levantada a media mañana.

Pero lo "más importante son las réplicas", subrayó Peña Nieto. Las autoridades alertaron sobre una posible réplica superior a 7 en las próximas horas.

El sismo ocurrió a las 23.49 del jueves (1.49 de ayer en Argentina) con epicentro a 165 kilómetros al oeste de Tapachula, en el estado sureño de Chiapas, a 69,7 kilómetros de profundidad, según el Geológico estadounidense (USGS, por sus siglas en inglés).

El pánico se apoderó, de norte a sur, de gran parte de los 120 millones de habitantes del país. Muchos salieron a las calles en pijamas, cargando a sus hijos o a sus mascotas.

El movimiento se sintió hasta la Ciudad de México, a más de 1.000 kilómetros del epicentro y con 20.000.000 de habitantes, aunque no se registraron mayores daños materiales ni víctimas. Guatemala y El Salvador también reportaron haber sentido el temblor. En algunas islas de Galápago, Ecuador, hubo evacuaciones por temor a un tsunami, alerta que fue levantada horas después.

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