16/07/2018 LA SOCIEDAD

Agenda para el tercer día en la Bienal

En el tercer día de la Bienal, los participantes del Concurso Internacional de Esculturas y el Encuentro de Escultores trabajarán en forma ininterrumpida de 8.30 a 19.

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A las 19.30, se inaugurará la exposición de la de la Asociación de Escultores Chaqueños en el salón del Domo del Centenario.

El encuentro de Maestros Artesanos iniciará a las 8.30 y -al igual que la Feria de Artesanía, Diseño Gráfico, pueblos originarios, industria y comercio y la exposición de Escultores del Mundo- estará habilitado a los visitantes hasta las 22.

El encuentro de ciudadanos aficionados a la escultura se realizará de 9 a 12 y de 15 a 18 en el Predio de Bienal y los talleres de Pequeños Escultores tendrán lugar de 9 a 13, en el puesto de la Presidencia del Concejo

A las 16.30, habrá un Concurso de Lampiñeros y, a las 11, un taller de “dramaturgia y escritura creativa”, a cargo de la profesora Maira Luques.

 

GALA Y ESPECTÁCULO

El Domo del Centenario tendrá una doble función con el Ballet Bagual Fuentes, que presentará, desde las 21.15, “Policromías del Litoral” y “Carnavaleando” la Compañía Tango Danza, que a las 21.45 pondrá en escena “Tango x Tango. El Show”.

En el escenario Galatea, se dictará a las 14 horas una clase abierta de ritmos latinos; a las 15, la función de Circo “Alicia Maravilla”; a las 16, títeres con Pato Rojas y Marina Ledesma; a las 17, una clase abierta de circo con Nahuel Olivera; a las 18, habrá un espectáculo coreográfico; a las 19, una clase abierta de teatro infantil; a las 20, una clase abierta de teatro para adultos y a las 21, la función de teatro “El guapo y la gorda”

Entre otras intervenciones, habrá recitales en el anfiteatro griego de 19.30 a 22.30, acrobacia aérea en el Portal del Domo a las 16, y acrobacia y fuego en la fuente de aguas danzantes a las 20.30.

 

FIN DE SEMANA EN LA BIENAL: UN REGALO DE LAS VACACIONES

Sábado y domingo. Dos días que se puede adjetivar como espléndidos en este arranque de fin de semana de la Bienal de Esculturas 2018 y, también, un fin de semana que abre las puertas de las vacaciones de invierno.

La gente no dudó y se volcó masivamente en familia, entre amigos o en solitario; muchos con sus equipos de mate, con sus "ropas de salida" confluyeron en el predio del Museum, del parque 2 de Febrero. Miles y miles de visitantes se acercaron a disfrutar de dos jornadas cargadas de estímulos y de paisajes (léase, la costanera, el parque de las esculturas del mundo, los alrededores del anfiteatro griego, etcétera).

la bienal fue el ombligo, el centro y por estos lares "pasaba la vida misma". Antes, la bienal era una semana "in crescendo"; ahora, fue desde el día sábado "a cartón lleno", desde la hora primera.

No solo es la propuesta escultórica de los artistas en competencia internacional -figuras consagradas a quienes es lícito admirar-; no solo los escultores argentinos y latinoamericanos, invitados especiales sumando entre ambos grupos una veintenas de obras en construcción, en diferentes materiales donde es digno de ver el artista-soldador, el artista pica-piedras (debiera decirse pica mármol), el artista-carpintero.

También digno de observar en las obras las matemáticas -en alianza con la geometría- , buscando equilibrio, estabilidad, armonía (hay mediciones minuciosas, hay análisis sofisticados). Y también en evidencia el vuelo creativo. Se es testigo de la idea genial, la imagen original, la génesis única y original.

De todo eso se abreva, se aprende, se respeta. Y eso es el alimento para que la identidad escultórica se consolide.

EL PREDIO

Otro tema para destacar es el predio ferial. No es solo las amplias posibilidades de aprendizaje y atractivos que ofrece la escultura.

También son los espectáculos efímeros, loas permanentes, acciones artísticas, escenarios donde se baila ritmos latinoamericanos, donde un payaso hace reír a cientos de niños, la réplica real del taller de un escultor donde dicta clases para los niños. También las grandes obras que el Instituto de Cultura despliega cada tarde noche.

Pero hay otra gran y exitosa apuesta: el predio ferial, donde centenares de puestos compiten en creatividad, utilidad y belleza. Uno al lado del otro, a cielo abierto o dentro de gigantes carpas donde el diseño, la artesanía criolla y contemporánea, el legado ancestral de los originarios se muestran con esplendor y, en muchos casos, se pierde la delicada línea de arte y artesanía.

La gente acompaña, comparte. Se apropia de la Bienal. Que así sea. Es una fiesta para el mundo... Y para nosotros.

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