13/12/2017 EL MUNDO
SERÁ EN ENERO

Adelantaron el juicio de apelación de Lula da Silva

La decisión que tomen los magistrados, de confirmar o revocar la sentencia de Moro, es vital para el futuro del legendario político de izquierda de Brasil. El exmandatario es amplio favorito para los comicios del año próximo.

img El juicio de apelación será el 24 de enero.

La Justicia de Brasil determinó que el juicio de apelación del expresidente, Luiz Inácio Lula da Silva, por el que fue condenado a nueve años y medio de prisión será el próximo 24 de enero, según informaron medios locales. La fecha fue definida por el Tribunal Regional de la 4ª Región (TRf-4) de Porto Alegre, el tribunal de apelación encargado de confirmar o revocar las sentencias en primera instancia proferidas por el juzgado de Curitiba que condenó a Lula el 12 de julio pasado.

El pedido de juzgar la apelación del exmandatario fue realizado por el juez de apelación Leandro Pulsen, quien como magistrado ya emitió su voto, pero éste se mantiene en secreto. La decisión que tomen sus pares del TRF-4 el 24 de enero es vital para el futuro político de Da Silva, el político más popular de Brasil en las últimas décadas, y para las elecciones generales que se celebrarán en Brasil en octubre de 2018.

En el caso de que se confirme el fallo, Lula puede pasar a cumplir su condena en prisión, ya que una decisión de la Corte Suprema de octubre de 2016 determinó que los sentenciados en segunda instancia pueden comenzar a cumplir su pena en la cárcel y desde allí continuar con las apelaciones.

Asimismo, la confirmación de la sentencia podría también dejar a Lula fuera la contienda electoral, debido a que la ley electoral del país no permite que condenados por la Justicia, incluso con posibilidades de apelar, sean candidatos durante ocho años.

El histórico líder del PT fue condenado el 12 de julio por el juez de primera instancia Sergio Moro a nueve años y medio de prisión por cargos de corrupción en la causa conocida como “el caso del departamento tríplex”. La justicia consideró que Lula había aceptado de la empresa OAS un soborno a través de la reforma de un departamento de tres pisos destinado a él en Guarujá, en la costa del estado de San Pablo, a cambio de favorecer a la constructora en sus negocios con la petrolera estatal Petrobras. El departamento, sin embargo, no llegó a estar a su nombre.

El proceso que motivó la condena de Lula forma parte de la megacausa “Lava Jato”, que desde 2014 investiga posibles tramas de corrupción entre políticos y empresarios del país a través de contratos con empresas del Estado.

Según las últimas encuestas, el exjefe de Estado encabeza la intención de voto de cara a las elecciones presidenciales del año que viene y derrotaría a cualquier rival en primera o segunda vuelta. (Fuente: Página 12)

 

 

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