19/09/2017 DERECHOS HUMANOS

9 Meses de reclamo por Maira Benítez

Este lunes el colectivo Ni Una Menos comenzó con la recolección de firmas para reclamar la aceptación de la Secretaría de DD. HH. de la Provincia de Chaco como parte querellante en la causa y el apartamiento de funcionarios que hayan cometido irregularidades en la investigación.Además, Antonia Morán difundió una carta en la que expresa “nueve meses sin investigar: la Justicia y el Gobierno encubren al poder”, con duras críticas al fiscal Sergio Ríos y a la jueza de cámara, Silvana Rinaldis.

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Este lunes se cumplieron dos aniversarios de hechos que implican un grave retroceso para la seguridad y plena vigencia de los derechos más elementales de todas y todos: once años de la desaparición del expreso político Julio López en La Plata, Buenos Aires, y nueve meses de la desaparición de la joven de Villa Ángela Maira Benítez, mientras se cumplen 48 días sin noticias del paradero de Santiago Maldonado, visto por última vez cuando agentes de la Gendarmería lo llevaban detenido durante una represión a una protesta en Chubut.

“A nueve meses de la desaparición de Maira, seguimos reclamando su aparición con vida, exigimos que se aparte de la causa a quienes han demostrado ineficacia y parcialidad, encubriendo a los poderosos que están detrás de Rodrigo Silva y sus cómplices. Exigimos que la Justicia acepte al Estado como querellante, para brindar transparencia y obtener los resultados que ni el fiscal Ríos ni la fiscal Oñiuk han alcanzado. Quieren elevar la causa a juicio para dejar sueltos a los que se llevaron a Maira. No podemos permitirlo”, esa fue la convocatoria que hicieron circular desde el colectivo Ni una Menos Resistencia, para la adhesión a un petitorio por el cual se reclama la aceptación de la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia como parte querellante en la causa, la separación del proceso de “funcionarios y funcionarias que hayan cometido irregularidades la investigación” y el reconocimiento por parte del Estado de la “necesidad de implementar políticas públicas” al efecto.

Desde el colectivo Ni Una Menos, cuestionaron a la fiscal Silvana Rinaldis por rechazar la constitución de la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia como querellante en una “decisión arbitraria e infundada”, según calificaron.

CÍRCULO DE ENCUBRIMIENTO

Además, la madre de Maira, Antonia Leiva, difundió una carta titulada “nueve meses sin investigar: la Justicia y el Gobierno encubren al poder” en la que da cuenta del penoso momento que atraviesa.

Allí, cuestiona el desempeño de Sergio Ríos por “dejar que borraran todas las pruebas”. Además, remarca: “Ninguna línea de investigación surgió de la llevada a cabo por la fiscalía, comprometida con el encubrimiento del poder local”.

A la jueza de Cámara critica por: “Livianamente, considera elevar a juicio la causa por haberse saturado el proceso de investigación y recolección de pruebas. Campos enteros no han sido investigados en su totalidad. Quedan muchas aristas por investigar, muchos cabos sueltos que no se han tocado”, señala Leiva.

“Los une el objetivo de no romper los oscuros vínculos entre el poder político y judicial que este caso puede revelar”, afirma. Se pregunta: “¿Cómo se explica que la recompensa del gobierno no sirvió para nada? ¿Por qué el gobernador no cumplió con provincializar la búsqueda de mi hija? ¿Por qué el gobernador no quiere recibirme más? Porque no tiene nada para ofrecerme”.

Sobre los principales implicados, manifiesta: “Nueve meses soportando que el exjuez Eduardo Costas se pasee por la ciudad mientras financia la defensa legal de Rodrigo Silva. Tolerando que las hermanas Ledesma se guarden todo lo que saben mientras siguen normalmente con su vida. Soportando que Rodrigo Silva y sus cómplices de la familia Cáceres tengan privilegios en la cárcel”.

MADRE CORAJE

Hacia el final de la carta, Antonia comparte su dolor y la esperanza de lograr Justicia, por ella, por su hija y por su nieta: “He flaqueado, he caído innumerables veces, pero aquí estoy, defendiendo a mi hija, desnudando al poder que encubre y esconde lo que hicieron con mi hija. Jamás me olvidaré de mi hija pero Brisa es muy chica y el recuerdo de su madre se desvanece y no lo puedo permitir, mi nieta debe crecer sabiendo que hice todo lo posible por encontrar a su madre, mi hija, que me enfrenté con gigantes y que no me van a vencer. No voy a descansar, así me lleven décadas. Seguiré pidiendo cárcel y condena ejemplar a todos los culpables”.

 

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